comúnmente, hablaría de lo ruidoso que es no pertenecer a ninguno lugar; de sentirse ajeno al barullo, a la cotidianidad de vidas no pertenecientes a la mía. de la poca importancia que le regalo a quienes no quiero. sin embargo, he encontrado una paz singular en ser yo misma; en no tener ataduras que rieguen mis comunes desvaríos emocionales, en no ocupar un lugar al que temo ser insuficiente. en ser capaz de huir, divorciarme de todo lo que me enlace a lo no deseado.
ser libre.
¿pero qué tan libre? si después, cuando esos minutos cesan, me rompo en pedacitos; me disperso por el suelo, diminuta, deseando ser parte de algo. de-lo-que-sea que pueda hacerme sentir viva. de aquello que tanto se habla, aquello que todos aman: sus gentes, sus ideas, ¡hasta las tonterías que se apegan a uno cuando menos lo esperas!
amar. querer. adorar. seguir.
hacerlo en libertad, sin excepciones ni limitaciones. que mi compañía sea vista como un regalo. considerar a los demás cúmulos de alegría y plenitud en un mundo que es cada día más difícil de habitar. ser parte de sus mejores recuerdos. afincar mi alma–cuerpo y esencia–en sus pechos; que un cachito de mí se adhiera a ellos hasta el final de sus días. hasta que mi nombre ni siquiera sea rememorado por mi descendencia, y quienes alguna vez quise y me quisieron, no seamos más que circunstancias de días que jamás volverán.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in