Me voy.
Y esta vez, de verdad.
No voy a mirar atrás,
no porque no me importe,
sino porque ya no es más nuestra esa verdad.
Fue hermoso verte,
tu manera de mirar.
Esa luz que llevás dentro
siempre te va a acompañar —
aunque, en el fondo,
a decir verdad,
era de alguien más.
Me voy porque ya no tengo más que dar.
Ya no quiero seguir siendo
la sombra de algo irreal,
el intento de encajar
piezas rotas,
piezas de otro lugar.
No supe cómo vivirlo,
más que perdiéndome
cada día un poco más.
Y vos tampoco sabías,
no podías sostener más.
Dejo atrás lo que no fuimos,
lo que callamos,
lo que esperábamos que cambiara
y no pudo ser más.
Quiero que te acuerdes de tu risa,
de nuestras caminatas,
y de todo el amor
que me brotaba cuando me mirabas…
y nada más.
Espero que te encuentres,
que te puedas salvar,
entre tantas versiones nuestras
bailando en el mar…
No sé decir adiós.
Y para ser honesto...
solo es mi ansiedad
hablando en mi lugar.
Sabés que te quiero.
Nada de este poema es real....
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in