Cuento las noches; en mi derroche solo encuentro caos y culparte por ello sería un acto imperdonable de hipocresía, ahora me refugio en la poesía, pero, si antes de tí no existía; ahora no puedo decir que me destrozaste, es que ni siquiera era un ser vivo, decir que revivo cuando te miro es lo más cercano a lo que siento por tí.
Cuento desde mi insomnio lo que parecieran ser las veces que nos amamos, pero si lo pienso de mas quizás ya no estamos en ese mundo; prefiero dejar de pensar si es el caso, porque tú eres mi mundo, ahora viajo sin rumbo porque fui estúpido, un vagabundo que soñó con amar a una princesa, quizás viví la aspereza de las consecuencias de mi ambición pero cuando sigo contando no puedo dejar de encontrarte: uno, pienso en tus ojos, dos, pienso en tu voz, tres, pienso en tu risa; ahora sigo contando, o mejor no hacerlo, todo me está llenando de estrés, pero curiosamente me gusta estar estresado cuando pienso en tí.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in