...
Dec 1, 2025
A veces me pregunto cómo se dio cuenta.
En qué momento, entre mi desinterés inventado, mis silencios y mis respiraciones cansadas, vio algo que yo misma estaba tratando de ocultar.
“Estás tonta y loca por mí, lo intuyo.” Me destrozó por dentro, porque era cierto.
No quería sentir amor, no de nuevo.
Él me entiende. Lo empujo lejos y, aun así, me extiende la mano. Como si intuyera que tengo miedo de acercarme demasiado.
Ayer se le escapó un te amo.
Me pidió perdón, trató de recoger lo dicho.
Pero yo insistí. Le pregunté si lo sentía de verdad.
Una vez.
Otra.
Y otra.
Y el silencio que vino después fue tan honesto
que casi pude escuchar su corazón respondiendo primero.
Entonces lo dijo.
Sí.
Me reí.
Y con mi último suspiro antes de dormir,
le confesé que yo sentía lo mismo por él.
Y mientras me dormía, escuchaba su risa de felicidad. Una, dos, tres veces, como una canción. Me dio paz. Como si todo encajara. Como si, por fin, tuviera a alguien en quien descansar.
Me gustó.
Me gustó todo: su voz temblando, su risa escondida
y esa frase que todavía me arde bonito por dentro:
“Me gustas, te necesito, te anhelo, te deseo.”
Él quiere quedarse conmigo a pesar de que soy un caos. Aunque trato de alejarlo. Él me ama. Realmente me ama.
Y yo a él.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in