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Terror Nocturno

Jan 19, 2026

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Terror Nocturno
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Siempre llega de noche. Cuando todos duermen, excepto yo. Cuando no puedo gritar, porque los que duermen no quieren despertarse a algunas realidades. Siempre elige ese momento, y siempre empieza con delicadeza.

Se esconde en mi armario y espera. A que me distraiga, a que crea que todo está bien. Espera a que esté indefenso. Entonces me susurra, tan delicadamente, tan amorosamente, que no distingo si es una brisa o si es mi propia mente. Y termino apagando las luces con el corazón intranquilo.

La puerta del armario cruje. Igual que una madre retando a un niño, con la inflexión justa para hacerle saber que es una amenaza. Hace efecto. Mi mirada toca el maldito mueble por el tiempo suficiente para que sepa que está ahí. Agazapado, invitándome, burlándose. Me doy vuelta, pero ya es tarde. El miedo sube, desde el estómago hasta el centro mismo del corazón. Y no es la clase de miedo que se desvanece. Es de los que aprietan, de los que cierran sus manos en tu garganta y te miran a los ojos mientras se te eriza la piel del pánico. Pero no puedo gritar, no puedo despertar a los que duermen. 

De repente, me digo a mi mismo que no tengo nada que temer. Todas las noches respiro profundo y junto coraje. Sé lo que tengo que hacer. Levantarme y abrir el armario. Demostrarle que no tiene la fuerza para cerrar mi garganta. Romperle las manos para que no pueda tocarme nunca más. Respiro dos veces más y me dispongo a enfrentarlo. No es real. No puede hacerme daño. Así que abro el armario con decisión, para ver la misma imagen una y otra vez. 

Lo que veo es el vacío. La nada misma, con la excepción de mi propia figura deambulando sin rumbo. Buscando, con las piernas temblorosas de tanto andar. Sin agua para calmar la sed. Sin nada, sin nadie, que sirva de apoyo. Solo yo, cansado. Miserable. Solo.

Todas las noches lo veo, me veo, y siento que las fuerzas me abandonan. No puedo gritar, así que me llevo las manos al rostro y lloro. Para que todos puedan seguir durmiendo.


Francisco Allende

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