Yo, antes,
hacía silencio para que todo siguiera en pie.
Creía que amar era aguantar,
que elegir era adaptarse,
que ser fuerte era no pedir.
Llegaba tarde a mí.
Siempre había algo más urgente,
alguien más primero,
una calma ajena que sostener.
No sabía poner límites sin culpa
ni escuchar mi deseo sin miedo.
Yo, antes,
no estaba equivocada:
estaba aprendiendo.
Yo, ahora,
empiezo a hablar aunque la voz tiemble.
Entiendo que cuidarme no es abandonar
y que elegir no siempre rompe.
Ya no quiero vivir desde la resistencia
ni desde la costumbre.
Quiero una vida donde yo también tenga lugar.
Yo, ahora,
abrazo a la que fui
y camino con más conciencia
hacia la que quiero ser.
Si te gustó este post, considera invitarle un cafecito al escritor
Comprar un cafecitoRecomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión