Y creo que no hay forma de describirte,
porque sos como el sol que se asoma
luego de una noche de lluvia.
Aquel fresco aire que trae paz y
serenidad luego de un caluroso verano.
Y creo que podría contar con los dedos
los minutos esperando por una señal tuya.
Y creo que podría contar con los dedos
las horas esperando por un beso tuyo.
Creo que el ruido se volvió lejano,
y tal vez se debía a que estabas ahí...
junto a mí.
¿Qué más da si los demás
no están de acuerdo?
¿Qué más da si alguien
no te quiere conmigo?
Puedo dar mi corazón a tu pueblo
y vender mi alma a tu universo
si eso significa que me aceptes.
Podría abrigar con mi piel tu frágil corazón
y protegerte de todo lo que te hace daño.
Deseo poder ver más allá
de lo que me dejás ver.
Quiero verte tal y como sos.
Quiero despojarme de este traje
que me contiene y me aleja de vos.
Quiero mostrarte quién soy.
Quiero que me veas a mí,
tal como el amor ve a la eternidad.
Y creo que no hacen falta más
palabras cuando se ama;
solo se entrega el alma sin murallas
que nos protejan.
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