mobile isologo
buscar...

Un Cuarto de Idea

Vitoo

Jan 12, 2026

48
Un Cuarto de Idea
Empieza a escribir gratis en quaderno

El mes pasado vino mi abuelo a cenar, tal como solemos hacer cada veinte días más o menos. Tomó asiento del lado derecho de la mesa, justo en el lugar más próximo a la cabecera y comenzó a enrollar los tallarines mientras charlaba con mis viejos de esas cosas a las que se acostumbraron los adultos, que el gobierno está haciendo muy mal las cosas, pero que la oposición ya hizo muy mal a este país, entonces se debate sobre la preferencia de quedarse en la mediocridad hasta que una ola de buena fortuna arrastre todos nuestros males hacia un destino mejor, yo ya estaba a la mitad de mi segundo plato, mientras que mi abuelo seguía con ese primer bocado entrelazado con los dientes del tenedor, a dia de hoy nos seguimos preguntando si no le gustó la cena que le preparamos o si estaba tan inmerso en las ridículas discusiones sobre la realidad que se tejían sobre la mesa. Fue justo luego de enviar ese tenedor a su boca y saborear lo que le preparamos, que tragó y me dijo, estuve preparando algo. Cada vez que dice que estuvo tramando algo lo escuchamos atentamente, pues aún a sus 87 años las ocurrencias que sobrevuelan el brillo de su cabeza ya calva nos sorprenden. Supongo que al entrar a una edad ya mayor y haber vivido tantos éxitos como desgracias le dan más tiempo para sentarse a reflexionar y esta etapa filosófica suya, unida con el tantito de madurez que me faltaba para compartir una charla acerca de la incomprensión, el destino y las ironías de la civilización son la combinación perfecta. Mi abuelo miró directamente hacia mis ojos, ya en este punto sabe que le presto más atención que el resto a estas locuras que se le cruzan y mientras se le dilataban las pupilas perdiéndose en su propia creación me dijo, estoy pensando en un diccionario, uno solo con palabras de cuatro letras, levantó las cejas y con una mezcla de indignación y jocosidad me dejó bien en claro que eran las más controversiales de todas.


  Todo prosiguió de lo más normal, hubo postre para todos y luego con mi padre lo dejamos al nono en casa, sin embargo esa noche fue extraña, me quedaron retumbando miles de palabras, todas de cuatro letras, fue entonces a las cuatro de la madrugada que comencé a escribir. Realmente me costó bastante sentarme y arrancar, en el fondo sentía como si le estuviese robando una creación a mi abuelo, pero recordé que siempre repetía que hay que dejar rastro de las pisadas de uno, que al mínimo pensamiento lo mejor que podíamos hacer era dejarlo en registro físico, fue entonces que prendí la luz de la pieza y junto al vuelo de las polillas que se acercaron velozmente a la bombilla dije, ahi viene un pensamiento.


  Comencé mi diccionario con mi primera palabra, no hablo de esas que arrancan con A, como nos han impuesto en el orden general de los diccionarios tradicionales, le quise dar mi chispa. A mi juicio una de las palabras más polémicas de la historia humana, pues, como puedes definirle que es mamá a ese bebe abandonado entre las bolsas de basura y que jamás fue encontrado, cómo lo definís para esa niña a la que le hubiese gustado hablar de cómo se sentía, no hay palabra similar, debía ser la primera. Luego de revisar mi lista tuve muy claro a mis siguientes candidatos, posiblemente la indefinición en sí misma, como puedes explicar que significa amor a ese hombre quien chocó su auto y ahora espera con paciencia infinita el despertar de sus hijos o a esa jovencita que recibió un ramo rojo, pero quería un jacarandá. El tercer lugar estaba reservado para la musa de las musas, pero quién sabrá explicar que es el arte y más aún si hay que definirle arte a ese granjero que pinta rocas y dibuja el cielo, pero ve los bolsillos llenos de un fotógrafo, o a la ceguera de una pequeña que nunca sabrá que la usaron para escribir los poemas más dulces. Con el correr de la noche seguí escribiendo y terminando mi diccionario, solo se que nunca encontraré alguien que pueda definir palabras de cuatro letras, como definir odio a esa familia de ratones que huye de todo tipo de armas letales, lidiando con la incertidumbre de no saber la razón por la que tienen que escapar, también como puntualizar que es una idea a un psicópata que lo único que idealiza es un crimen perfecto, asimismo pensé y pensé, pero no pude encontrar una forma de describir que es casa, que será casa para la familia que lo perdió todo en un incendio o una tormenta, que será casa para esos perros que quedan atados a una cerca hasta que logren romper la fuerza de los nudos, quizás el frío para mi abuelo no sea más que la temperatura de su primer bocado de tallarines, pero como decirle a la bebe sin zapatos que duerme en la estación de tren que es el frío. Cada una hora surgían quince palabras y se ampliaba más la imposibilidad de definirlas, no hallaba algo que pueda decirme que es dios, como decirle al creyente más creyente la definición de dios, o al ateo más ateo que solo le reza a los jerarcas de turno o incluso al indígena del siglo X que veía en el sol un escaparate a la inutilidad del cerebro humano para encontrar evidencias de su vida, como explicarle lo que es poco o nada a los niños con mayordomo y cocinero, que se creen conscientes por dar propina en los restaurantes, además como explicarle al cocinero de un merendero que es la cuna y por que todos los niños que alimentan no duermen acolchados y calientes. A día de hoy habiendo tenido mi tiempo de reflexión y tras haber enloquecido detrás de cuatro letras insignificantes, puedo decir que mi diccionario está completo, pero que para terminar, tengo la certeza que el puntapié de mi abuelo hacia nuevas creaciones e ideas son la mejor definición que le pude dar a la palabra vida.


Vitoo

Si te gustó este post, considera invitarle un cafecito al escritor

Comprar un cafecito

Comentarios

No hay comentarios todavía, sé el primero!

Debes iniciar sesión para comentar

Iniciar sesión