Tu pared sin revocar no es relevante cuando los amigos son los correctos
Jan 25, 2026

El otro día me di cuenta que nos preocupa demasiado lo estético, y ya ni se trata de nosotros. Siempre es lo de afuera. Podría asumir que es un problema de clase media, pero no todos tenemos las mismas preocupaciones o prioridades, el problema está entre nosotros, acá en casa, cuando vimos el "primer mundo".
Hace unas noches, como ya es costumbre me llamó Michelle. La broma siempre es la misma, a la hora que llame siempre está mi marido cocinando, yo pasando el rato en llamada con él, pero nunca nos vio cenando en llamada (no sé porqué haríamos eso, pero calculo que quiere ver la rutina desde afuera)
Entonces para que corte la llamada le dije, terminamos de hablar y te muestro que estamos comiendo. Se fue. Servimos la mesa y enseguida saqué el teléfono para enviarle una foto y mi esposo me detuvo.
"Che, se ve la ventana rota de fondo, dejame sacar la foto de este lado mejor"
La ventana no tiene vidrio, hace años la partición del medio se reemplaza constantemente con bolsas diversas que vieron soles, lluvias, tormentas con piedras y frío. Mi papá siempre nos preguntaba cuándo la íbamos a arreglar. Nos juramos que para recordarlo siempre, la íbamos a dejar como estaba, porque era el chiste interno entre mi marido y él. Y yo me saqué una foto para mi mejor amigo frente a esa ventana sucia Y CON UNA BOLSA haciendo las veces de vidrio. Se la mandé y le dije "estamos cenando! Que descanses!". No me contestó, pero la ventana no importa. Un buen amigo jamás te diría algo si la ventana no está.
Anoche hablamos de nuevo y la ventana no es un problema. Las paredes sin pintar tampoco. Que me llame muchas veces y yo esté usando la misma ropa tampoco es un problema. Mis paredes despintadas y con revoques a la vista no importan. Que mi casa sea chica y el pasillo no tenga luz cada vez que voy a la pieza de mi hijo para que "el tío Michelle" (se puso el título sólo) lo salude, tampoco es relevante.
Podría estar sin techo y sentada bajo un puente, a Michelle no le importaría y todavía sabría que no quiero nada de él aunque viva en una casa que tiene tantas habitaciones que no puedo ni contarlas con una sola mano, un sótano y las parcelas de DHL lleguen al día siguiente y el cartero entre al fondo de la casa a dejar las cosas con toda confianza. Sigo maravillada con esas cosas, pero no las envidio ni las demando para mí.
Somos dos personas separadas y a él no le importan las mismas cosas que a nosotros. He atendido el teléfono sin bañarme y para él yo siempre estoy linda. Lo he visto borracho millones de veces y para mí, él también siempre está re lindo. Pero no estamos enamorados, ni estamos ciegos por el otro. Sólo entendemos que la casa es lo que podemos habitar y que algunos tienen acceso a diferentes privilegios, pero eso no hace que la conexión que tenemos se rompa. La gracia está en que venimos de lugares extremadamente distintos, pero somos fundamentalmente lo mismo. Dos personas conectadas a miles de kilómetros dispuestas a darlo todo para que nada nos separe.
Ventana rota o pared revocada vs. una casa con infinidad de habitaciones y un sótano (cosa que no había visto en mi vida), nunca fueron una limitación. Creo que la gracia de todo este camino es que él nos está viendo crecer. Y por loco que parezca, nos quiere acompañar.
La pared sin revocar y la ventana rota con vidrio hecho de bolsas es sólo parte del camino.
Si te gustó este post, considera invitarle un cafecito al escritor
Comprar un cafecito
Ivi
"Una semana en tu vida son dos temporadas de Netflix" - mi psicóloga. No está errada. Bienvenidos a mi caos sin adornos bonitos.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.
Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión