¿qué sigue después de las noches en vela? después de la incansable búsqueda por redimirme, de entregarme de forma casi devota a esa necesidad voraz por una explicación, por saber cuándo, dónde y por qué adquirí este anhelo insano de sentirme amada, validada, recordada.
¿qué sigue? ¿la resignación? ¿la aceptación? ¿o es que, acaso, no llega nada y se trata de un ciclo sempiterno? si el amor –o bien, su carencia– no es la razón de mi muerte, la incertidumbre se convertirá en mi verduga.
presa de mis lamentos, mis destratos, mis tormentos. hay días donde parecen personificarse, me toman por el cuello para asfixiarme. otros donde los arrastro como cadenas inquebrantables, como una extensión de mi cuerpo.
y a veces, solo a veces, la vida me regala un descanso, un respiro, un poco de sosiego en este caos; entonces brota de mí una versión que me es impropia, pues parece feliz. ¿podré hacerme dueña de ella alguna vez; será ese mi nuevo yo?
hasta ese momento, sigo recolectando mis fragmentos, buscando la manera de que encajen sin que vuelvan a desmoronarse. pesares lentos y la constante incógnita de cuándo será el día en que deje de estar tan rota.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.
-(1)-(3)-increased-VZrlMi.png)

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión