Te busco en conversaciones nuevas
como quien vuelve a una casa incendiada
esperando encontrar intacta alguna habitación.
Y nadie es vos.
Nadie tiene tu forma de quedarse callado,
ni esa manera de mirarme
como si el mundo afuera pudiera esperar un rato más.
Todavía hablo de vos en mi cabeza.
Todavía te cuento mi día
aunque ya no estés para escucharlo.
A veces aparecés en flashes:
tu risa,
tu cansancio,
tus frustraciones,
tu voz diciéndome que te suelte
mientras tus ojos evitaban despedirse de los míos.
Y qué injusto fue
que la persona que más quería quedarme
fuera también quien eligió irse.
Pero incluso así,
no puedo odiarte.
Porque fuiste amor en mi vida.
Del bueno.
Del que transforma.
Del que enseña que el corazón puede sentirse en casa dentro de otro cuerpo.
Te amé de la forma
en que siempre quise que me amaran a mí.
Y aunque me duela el pecho cuando te recuerdo,
aunque a veces mi corazón siga gritándome “buscalo”,
me queda la tranquilidad
de haberme ido amándote
y no destruyendo lo que fuimos para sobrevivir.
Gracias
por existir en mi historia.
Gracias
por los días simples,
por las risas,
por quedarte mientras pudiste.
Ojalá estés siendo feliz.
Ojalá la vida te abrace bonito.
Ojalá alguien cuide tu corazón
como yo intenté cuidar el tuyo.
Y si algún día volvemos a encontrarnos,
espero que ya no haya dolor entre nosotros.
Solo ese amor tranquilo
que alguna vez nos hizo sentir
menos solos en el mundo.

Lujan Coronel
Soy algo tímida, busco plasmar lo que siento de cada experiencia vivida para poder liberarme un poco del caos constante de mi cabeza.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.
Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión