mobile isologo
buscar...
Empieza a escribir gratis en quaderno

                                           SUEÑOS

 

Él se sabía extraviado dentro del umbroso espacio. Decidido, aleteó con sus brazos buscando desparramar la vaporosa densidad que le impedía avanzar.  El otoño de vientos cruzados estallaba en ráfagas que rastrillaban con porfía la entalcada arena de la playa. Caminó unos pasos hasta que, desorientado, se detuvo al oír el golpe de las olas como un murmullo lejano. 

Estaba consciente de que todo era un sueño y, por eso, no le sorprendió ver cómo la niebla se deshilachaba dejando entrever imágenes lejanas de su vida pasada: los bélicos partidos de fútbol en el barroso potrero, las lúgubres bocinas de los barcos partiendo con rumbo a no sé dónde, el contorno borroneado de Camila y sus húmedos besos bajo el descascarado tapial, y la cálida humedad de aquella primera vez a las apuradas. Luego, como en una cinta de moebius aparecieron las mañanas propicias, las noches de enero, los pensamientos imperdonables y los inconfesables deseos, hasta que, intempestivo, irrumpió el recuerdo del domingo de su desgracia, cuando, debido a su imprevisto regreso, los descubrió dentro de su dormitorio desnudos y felices. Luego la locura y los estampidos pintando todo de rojo. Después el dolor en su pecho y la consecuente oscuridad.

 En ese momento se descubrió dentro del ceñido habitáculo salpicado con retazos de roído tafetán barato. El impetuoso golpeteo en la tierra le advirtió que afuera estaba lloviendo. Entonces, se supo despierto al percibir cómo los gusanillos borboteaban con porfía dentro de su cráneo vacío, mientras las hormigas se empeñaban en sortear los enraizados costados de su cuerpo, en su afán por dirigirse hacia el nido constituido dentro del agujero de su ombligo.

Espantado, intentó refugiarse en un nuevo sueño, pero ya no pudo hacerlo. Supo así que las personas continúan soñando después de muertas, hasta que las inclemencias de sus cuerpos les dicen basta.

 

Roberto Dario Salica

Comentarios

No hay comentarios todavía, sé el primero!

Debes iniciar sesión para comentar

Iniciar sesión