En el mundo hay tantas cosas
que uno no se puede imaginar.
Cosas del pasado
que nos siguen a todos.
Cosas que ignoramos,
cosas que odiamos.
En el mundo siempre ha existido una enfermedad,
una mundial,
una sin cura:
uno mismo.
Todos los días ignoramos algo,
ignoramos a alguien,
incluso a nosotros mismos.
Ya no levantamos la cabeza.
¿Por qué todos la pasan tan mal?
Y cómo lo hacen ver…
tan normal.
Todos los días ignoramos a las personas.
Pocas veces somos conscientes
de la inmundicia de traumas que hay,
cicatrices sin curar,
cicatrices que sangran día tras día,
infiernos diarios para algunos,
días aburridos para otros,
arrepentimientos de tiempos lejanos,
traumas,
depresión.
Y desde una opinión ignorante
concluyo este poema
sin arte.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión