el amor no es entrega, es consumo;
es obsesión que no conoce el sacio.
¿por qué querría estar con vos si no es para drenarte?
permitime beber tu sangre hasta la última gota;
dejame consumir hasta lo más obsceno de tu ser,
aquello que ocultás de la luz.
no hay deseo más voraz que unirme a vos en un baile piel con piel
donde pueda sentir el ritmo de tu corazón latir bajo mi palma.
mi amor es así: caótico, primitivo y destructor.
quiero beberte y ser uno con tu rojo,
hasta que cada uno de tus glóbulos
dance dentro de mi propio pecho.
necesito encarnar esa conexión:
ser un solo latido,
una sola herida,
una sola carne.
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