RAPAZ
Me detuve en el camino.
Tu boca no sonreía.
Noté que una mueca se dibujaba en tu comisura derecha, lo fingías muy bien.
Tus palabras iban a destiempo con lo que tu rostro demostraba... como una letra sin canción.
Pero cuando te ví sonreír al compás de la melodía de lo que sentiste.
Fue como beber la gota de licor más dulce que mis labios hayan probado.
Y simplemente dejé de presionar mis heridas para verte sonreír.
Admirarte en silencio, verte cantar.
¡Ay si sólo pudieras verte como te veo!
Era como si mi dolor ya no tuviera lugar en mi corazón.
Aún duele, pero ya no importa, es un dolor insignificante... Atenuado por la melodía que provoqué en vos.
Y ahora que tu sonrisa nace natural en ambas comisuras... Como si hubiese sanado tu ala rota. Te alejas poco a poco, cantando una nueva bella melodía, que me deja el dulzor de tu licor... Pero con el dejo amargo de la desidia del desamor.
No sé cómo prepararme para el golpe del silencio.
Creyendo que admiraba al ave más hermosa del mundo, terminé enamorándome del señuelo que el cazador de la oscuridad me plantó, para devorar ferozmente las pocas esperanzas en el amor que guardé para amarme.
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Chiara Antichi
Bienvenid@ a mi perfil. Escribo cuando me siento con emociones muy fuertes. Espero que puedan disfrutar mis relatos, dame tu opinion 🤗 y ayudame comprándome un cafecito ☕
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