...pt?
Feb 7, 2026
No siento nada.
Volví a ti ofreciendo una amistad, respetando el hecho de que no querías estar conmigo.
Te pedí que sólo y sólo si no querías estar conmigo, me bloquearas, y que lo iba a entender, y eso fue lo que hiciste.
Pero no me gusta perder a las personas. Te apreciaba como humano. Por eso te escribí una vez más, después de un tiempo. Te quería en mi vida.
No como una posible pareja. No después de que te fuiste.
Cuando uno ama, no se va cuando las cosas se ponen difíciles.
Aunque no niego que si te hubieses esforzado, estaba dispuesta a ver cómo se podían dar las cosas. Igualmente, no iba a dejar que me desestabilizaras fácil.
En fin, antes, cuando te fuiste, pensé que debía hacer un cambio. Y eso hice. Pensé que debía aceptarme a mí misma y dejar de reprimir quién soy, porque no me hace bien. Vivir reprimida me hace vivir llena de odio. Entonces me liberé. Me mostré. Mostré mas facetas de mí. Y me hizo sentir bien, tan bien. La gente que me es cercana me quiere y me acepta. No tratan de hundirme. No tratan de cambiarme.
Llegaste y dijiste que te relajaba oír mi voz. No me gusta por donde te estás yendo, respondí. Y colgué.
Luego te hice saber que estaba mejor. Y te molestó. La idea de que siguiera sin ti. De que pude disfrutar y ser feliz. De que hubiese tomado la oportunidad que se me ofrece casi a diario y siempre rechazo.
No fue relevante, te respondí. Porque era verdad.
Solo me sentía mal y necesitaba distraerme.
Fue tan irrelevante que no lo recuerdo bien.
Qué mierda, te drogaron? Me dijiste, no por preocupación, si no con mucha rabia por no poder obtener una respuesta que objetivamente no tenía de una situación que no me podía importar menos.
No. Eso no. Respondí. Eso no te lo voy a permitir.
Por primera vez, un límite hacia ti. Cuando anteriormente te dejaba hacer lo que quisieras de mí.
Perdón. Perdón. Perdón. Es que hablo así con mi amigo. Contigo no porque eres una señorita, perdóname en verdad, no volverá a pasar.
Pero no pude dejarlo pasar. No esta vez. Lo viví muchas veces durante años. Sé que luego del primer insulto, nunca se detiene. Sé que al cruzar esa línea, ya no hay vuelta atrás.
No estuviste ni dos días en mi vida y ya querías controlar la forma en la que me veían los demás. Controlar el número de amistades que tenía.
Conoces mucha gente. Conoces mucha gente. Escuchaba una y otra vez. Sí, respondí. Aunque no sé el porqué, soy muy introvertida.
Pero no significan nada. A excepción de mis amigos.
Conoces a mucha gente.
Entonces supe que ibas a tirar del hilo. Y tirar. Y tirar. Hasta el punto en el que me ibas a alejar de todos mis seres queridos. Porque te hace sentir inseguro incluso el hecho de que salga a la calle. Que esté con mi familia. Que pase tiempo con amigos. Querías arrastrarme a mí contigo. Y esta vez, no pude permitirlo.
Supe que iba a significar que nunca más iba a poder decir un te quiero a las personas que aprecio. A quienes han estado en mis malos momentos. A quienes me quieren de verdad, a quienes no me dejan sola ante la adversidad.
Supe que no iba a poder hablar con nadie, porque 'tenías competencia para ambos lados'
Luego me exigías una libertad que no estabas dispuesto a que yo viviera.
Aún si te expliqué mil veces que cuando a mí me gusta una persona, no tengo ojos para nadie más. Si pongo el esfuerzo de construir algo con una persona, no tendría sentido arruinarlo con otra. Más aún cuando es raro, rarísimo que me guste alguien. Que no estaría dispuesta jamás a dañar a alguien que amo o que amé.
La verdad no sé qué esperabas encontrar. A veces pienso que querías encontrarte con la persona que era cuando te fuiste. Que quizá querías que te esperara, aún cuando me dejaste muy en claro que no me querías más. Me sorprende decir que eres la persona más egoísta que he considerado cercana en estos últimos años.
Llegué a pensar que eran celos. De que tengo la opción de decidir quién, cuándo y cómo, y de que tengo gente cercana. Aunque no me hizo mucho sentido, y me dio un poco de lástima pensarlo. Noté que tratabas de convencerme de que yo iba a ser un caos en tu vida y que todo estaba bien y que ahora tenías estructura que tanto necesitabas, cuando te escuchaba titubear sobre todo. No estabas seguro. Pensé, ah, es mentira. Pero está bien. Eso no me molestaba. De hecho, si realmente estabas mejor, me hacía feliz, aunque en el fondo sabía que no era así. Aún así, pensaba que podríamos pasar momentos muy divertidos juntos. No me molestaba el hecho de que sintieras que tu vida era un caos. No me molestaba que pensaras que yo podía afectarte de alguna manera emocionalmente, porque bueno, las relaciones humanas tienen altos y bajos. Siendo mi amigo, podría haberte dado contención y apoyo si así lo necesitabas de mí, al igual que hago con todos. Porque te aprecio como persona. La verdad quería estar para ti.
Antes, cuando te fuiste, me retorcí algunos días por tu ida. Pero te juro que me hizo bien. Me sorprende a mí incluso. Por fin tuve la fuerza de detener el abuso.
Hoy con firmeza puedo decir que definitivamente ya no te quiero.
En lugar de esforzarte por ser el hombre que eligiera cada día, elegiste resentir el hecho de que pudiera existir y experimentar vivir.
Amar no es controlar. Amar no es limitar.
Amar es crecer uno al lado del otro. Es amar al otro aceptando quién es y quién será.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión