Pensaba mucho en escribir estas líneas. Sinceramente no suelo impregnar un sentimiento tan profundo en un espacio abierto, pero todos tenemos maneras distintas de canalizar nuestras emociones, sentimientos, pensamientos.
Estoy en deuda por toda la ayuda que me brindaste en esos buenos tiempos. No hay un precio, es invaluable porque me regalaste algo que hoy en día muchos, no lo brindan debido a que es muy escaso, muy valioso, muy incierto. Tu tiempo.
Tenías una mochila, muy pesada, cargada de piedras, rocas muy pesadas que dolían en cada paso que dabas. Mi fin, era que también, me extendieras un poco de ese peso doloroso con el que cargabas, poder alivianar esa carga. Pero sentía que tú eras quien me alivianabas a mí con mi propia mochila pesada, mochila que también contenía rocas dolorosas que dolían mucho. Te agradezco tanto por ello.
No valoré ese regalo tan especial, tan único que me pudiste dar. Mi tontedad y un ser que se encontraba en un sitio muy recóndito de mi interior, salió al tener una sensación que no la tuve desde mucho tiempo atrás, fue como un llamado, un aviso para que saliera a la luz. Pero no, el ser no debió surgir, el aviso no era para el, era para una nueva versión de ese ser, una versión que estaba curándose, que tenía un punto de vista distinto, que no podía traspasar ciertas barreras, ciertos límites, ciertas distancias..
Sería muy irresponsable echarle la culpa de esto a la imperfección humana. Hay lecciones que uno va aprendiendo, situaciones en las que vive en este camino llamado Vida que generan y crean una alarma, una alerta que se activa al momento de que ocurra una situación similar a la del pasado. Quizá a unos les cuesta calibrar esa alarma, pero lo intentan una y otra vez. Hasta que funciona.
Todos tenemos un ritmo diferente, somos mundos diferentes, con nuestros propios miedos, alegrías, problemas y tantas cosas que nos caracterizan uno del otro. Es lo que nos hace especiales. Parte de tratar de entender un poco el mundo de uno del otro es la empatía que uno puede tener. ¡Que hermosa capacidad!. Es un placer poder trabajarla y pulirla a diario, la conexión, la sensación de sentirte en aquella persona por un momento, sentir su dolor, su felicidad, es difícil de poder describir.
Está carta de remisión, la suscito con lo más profundo de mi interior. Ahora con una vista panorámica, una mejor visión y claridad de los límites, y barreras que, en un inicio, debí establecerlas. Sigue siendo ese ser extraordinario que eres al dar tu mano, al brindar tu ayuda desinteresada. Siempre voy a reconocer esa fortaleza que tienes de poder cargar ese peso adicional, cuando tú tienes tus propias cargas. Y las personas a las que sigas ayudando, también verán y reconocerán ello. Es lo que te hace especial.
Nunca dejes de brillar, se necesitan de más personas como tú. Con imperfecciones y todo, las personas que te quieren y valoran de verdad, verán más allá de un error. Verán y recordarán las cosas buenas, el valor de tu persona y no el error que viene de fábrica en uno.
Te quiere, un amigo.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión