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Instrucciones para abrazar un árbol

Feb 22, 2026

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Instrucciones para abrazar un árbol
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Mensaje del Compilador:

Lo que se compartirá a continuación es parte de una serie de relatos recopilados recientemente. En esta oportunidad, el siguiente texto fue acercado por una persona anónima a las inmediaciones del Departamento Regulador de la Realidad (dependiente de la Secretaría Interior de Desarrollo Humano y Narrativas Válidas). Y se presenta como:


Instrucciones para abrazar un árbol  


Todos nos hemos topado con algún ente de la especie arbórea a lo largo de nuestras cortas, medianas o extensas vidas. Algunos de ustedes pueden haber sentido una necesidad imperiosa de acercarse lo máximo posible a estos seres, ya sea para examinarlos o simplemente disfrutar de su sombra, tan apreciada en los días de verano. O tal vez no y aún así, tienen algún tipo de curiosidad con respecto a la práctica que aquí nos convoca, y que vamos a describir a continuación. 


¿Alguna vez han intentado abrazar un árbol? Aunque a primera vista parezca una actividad exclusiva para locos y ecologistas (o ambas cosas al mismo tiempo), el arte de abrazar un árbol no es tan sencillo como parece. Aún así, ha demostrado tener numerosos beneficios para la salud, sobre todo para la sanación del espíritu naturista natural que nos une a la naturaleza. Por esto, compartimos la forma correcta de hacerlo y aprovechar todo lo bueno que nos aporta abrazar un árbol en nuestras vidas.    


En primer lugar, debemos cerciorarnos bien de la especie del árbol. Es muy importante saber ante qué nos enfrentamos a la hora de realizar esta acción, pues estarán de acuerdo conmigo que no es lo mismo abrazar a un roble, que a un nogal, o una palmera, o baobab, etc. El secreto, entonces, está en ser muy cuidadosos en este punto. Así sabremos, por ejemplo, qué tanto debemos abrir los brazos y hasta dónde podremos rodear su tronco. Si nuestro árbol cuenta con un diámetro muy grande, a lo mejor deberemos aplicar un “medio abrazo”, este no es menos importante que un abrazo tradicional o entero; como sucede en otras cuestiones. Pero lo más seguro es que resultará un poco más incómodo para el abrazante.   


Por otro lado, deberemos tener en cuenta la edad del árbol al que abrazaremos. Hacerlo con un árbol demasiado viejo podría resultar en un severo desprendimiento de la corteza,y en algunos casos hasta en el quiebre total del tronco, algo que por supuesto intentaremos evitar a toda costa. Sea cuidadoso, sobre todo si usted posee una fuerza excesiva. 


Pero el mayor problema resultará en querer abrazar un árbol demasiado joven, lo que desde este lugar le decimos que es absolutamente desaconsejable, ya que pone en riesgo la vida del árbol. Su fragilidad es tan extrema que incluso un bebé de pocos años podría quebrarlo a la mitad. Por favor, abstenerse y déjelo madurar hasta que tenga la edad suficiente para esta actividad.


Ahora sí, hechas estas aclaraciones podemos avanzar. 


Extienda sus brazos al frente lo máximo que pueda, separe los codos de su torso y genere una circunferencia con la amplitud del diámetro del tronco (puede hacerlo a ojo, aunque de ser necesario podrá guiarse con alguna regla o cinta métrica). Avance lentamente hacia el árbol y rodéelo con ambos brazos al mismo tiempo. Puede ejercer algo de fuerza, de ser necesario, aunque muy poca. Sienta el áspero contacto con tranquilidad. 


Si lo desea, es posible apoyar la cabeza contra la superficie maderosa en señal de cariño hacia el árbol o como símbolo de amistad con la naturaleza. Quédese ahí el tiempo que quiera, no hay limitante más allá de los minutos, las horas o días que usted disponga.


Trate de no deslizar los brazos muy bruscamente. Las cortezas de la mayoría de los árboles suelen tener ciertos relieves irregulares. Estos pueden lastimar el tejido dérmico de los humanos (piel). De igual manera, cualquier movimiento brusco lo exponen a posibles astillas que suelen sobresalir de la superficie del tronco. Aconsejamos evitar este tipo de complicaciones para no arruinar la experiencia con más dolor del que la persona promedio está acostumbrada. (Salvo en caso de tener cierta inclinación masoquista).   


A lo largo de estos años de investigación sobre el tema, hemos observado que algunas personas suelen recitar palabras en un volumen muy bajo, como hablándole en secreto. Desde aquí nos vemos en la obligación de advertirle que ninguna especie de árbol cuenta con oídos para escuchar lo que les dicen, aún así, si desea hacerlo no hay ningún problema; es opcional.  


Una vez realizado el acto, podrá bajar los brazos en ese mismo momento y retroceder unos pasos. Lo que le permitirá observar la totalidad del ente, desde la copa hasta las raíces visibles; en algunos casos, o bien podrá retomar la posición inicial para otro abrazo. Si es que así lo desea, debe repetir las instrucciones brindadas en los párrafos anteriores. 


Vaya, anímese, muchos árboles están esperando a ser abrazados por usted, créame. En ese aspecto se parecen mucho a las personas, ¿sabe la cantidad innumerable de gente que se encuentra en la calle esperando un abrazo? Se sorprendería. 


Advertencia: En caso de utilizar esta técnica en varias oportunidades, tome recaudos de hacerlo con árboles no tan cercanos entre sí. Esto se debe a que todavía estamos en investigaciones destinadas a indagar sobre cómo afectan los celos en estos seres vegetales. Por favor, evite bosques y yungas, seguimos tratando con atención lo ocurrido en el año 2019 donde un eucalipto atacó pasivamente a un senderista solitario. Este asunto lo trataremos de exponer en un futuro trabajo llamado «¿Cómo se vengan los árboles? Instrucciones para evitar represalias vegetales.» 


Gracias por haber leído este artículo, esperamos que le haya sido de mucha ayuda. 

Saludos.      


El compilador: Sin comentarios


Esteban A. Nieva

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