Enero, febrero, marzo, abril,
mayo, junio, julio, agosto,
septiembre, octubre,
noviembre, diciembre.
Enero, suspiro.
-
Me pregunto qué día del año
podré decirte que te amo,
porque en verdad te amo.
Es extraño rogar por tus labios
que no son míos.
No soy nada
ante tu peón.
Se sintió inútil
cuando no conté lo que siento
por ti.
Quédate conmigo,
quédate a hablar conmigo.
Llegué tarde a casa
por estar contigo todo el día.
-
El castigo de mis padres
valió la pena
solo por oler tu olor lavanda.
Ir a la escuela es un infierno,
menos por tu sonrisa
color cielo.
Me tomo todo con humor
porque te hice sonreír
y no quiero huir de esa sonrisa.
Arriesgué mi reina
en esa jugada
porque tengo a una enfrente de mí
que no quiero perder nunca.
Caminé kilómetros
solo para saber cuál es tu flor favorita.
Fui vestido de etiqueta
y tú con tu vestido,
y no te pude conceder la pieza
que por tanto tiempo aprendí.
Le pregunté a tus amigas
tus gustos favoritos
y estuve toda la madrugada
aprendiendo tu libro favorito.
Amo mis cicatrices
porque te gustaban las mías;
decías que era valiente.
Saqué las mejores notas
porque querías un novio inteligente.
Olvidé mis pasatiempos favoritos
para practicar los tuyos.
Me quedé viendo el anochecer
hasta poder apreciar
lo que tú aprecias de él.
Me sofoqué
cuando tocaste mi mano.
-
Me pregunto cómo un viaje aburrido
lo haces tan maravilloso
solo con tu mirada
viéndome.
Cómo puedes hipnotizarme
con tu sonrisa.
Miénteme.
¡Quédate!
-
El primer día que te vi
no te vi diferente,
pero no sé qué hiciste
que me tienes enamorado.
Puedes dañarme,
puedes matarme,
mi vida ya es tuya.
Mi vida tuvo significado
desde que te vi.
No me importa lo demás;
lo que te importa a ti
me importa a mí
hasta que tú mueras.
Amo la manera
en que haces las cosas.
No puedo dejar de mirarte.
Me imagino escenas tontas
donde contigo bailo,
donde estamos los dos
hablándonos.
Cómo algo tan tonto
como solo vernos,
para mí es tan especial.
Maldita sea,
es injusto.
Si te gusto,
¿por qué tienes que hacer esto un infierno?
Si solo quieres quedarte,
puedes hacerlo.
Yo me quedaré aquí siempre.
-
(Reina: Hola, ¿cómo estás?
Peón: Yo bien... ¿y tú?
Reina: Excelente, hoy es el día, no te dejes perder contra mí, eh
Peón: No, ¿por qué haría eso?
Reina: Los dos ya sabemos por qué lo harías.
Peón: Lo haría por ti.
................)
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión