mobile isologo
buscar...

Recuerdos🍃

Abr 29, 2026

11
Recuerdos🍃
Empieza a escribir gratis en quaderno

Aún te recuerdo, pero ya no como antes. Supongo que todo algún día debe desaparecer, pero qué cruel no poder retenerte. Yo quería conocerte más y que me conocieras. Que juntos lográramos conocer el mar, como me lo prometiste algún día. Que iríamos a nadar.

¿Sabes algo? Recuerdo muchas cosas. La mayoría me causan tristeza porque no fui buena hija para el poco tiempo que te tuve. Algunas cosas las hice a propósito para molestarte, porque era una inmadura, egoísta. Pensé solo en mí y no sabes cuánto me arrepiento. Qué horrible es que uno se dé cuenta de lo que hizo cuando ya no puede volver atrás.

Recuerdo muy bien el Día del Padre. Estaba molesta contigo porque te había dado algo, era una carta con un muñeco dibujado. Recuerdo que la encontré tirada y pensé: “no volveré a darte nada”. Recuerdo que llegó el día en la escuela, todos estaban felices con cartas de sus hijos, pero fuiste el único que no recibió nada. Todo por culpa de mi estúpido rencor. Recuerdo que te sentiste muy mal, lloraste, lloraste mucho y yo no hice nada.

Recuerdo algo más. Hice una carta diciendo que quería morirme. No sé por qué siempre he tenido ese pensamiento suicida, pero esa carta la hice pensando en que quería que la vieras. La “escondí” no muy bien, solo para que la encontraras y te dieras cuenta de cómo me sentía, y también lloraste me dijiste que si estabas siendo un pal padre , te juro que no , al contrario, eras el mejor de todos .

Me amabas tanto que peleaste para tener mi custodia, pero yo estaba muy pequeña, ni siquiera sabía. Creo que no sé amar a las personas y tampoco creo que alguien pueda amarme, excepto tú. Tú me amabas a pesar de todo y yo nunca lo valoré. Siempre pensaba en mi mamá.

Pero ahora que no te tengo y que ha pasado el tiempo, que he podido pensar mejor las cosas, adivina qué: siento que no la quiero. Siento que hubiera preferido que te quedaras y que ella no estuviera. Ese pensamiento es horrible porque Dios manda a honrar a padre y madre, pero yo te amo más a ti que a ella.

Te extraño demasiado. No sabes cuánto me arrepiento. Siento que fui la peor hija que has tenido. Te extrañé en todos los momentos de mi vida: en mis 15, me habías prometido una fiesta como toda una princesa. Ahora no me importa la fiesta, te prefiero a ti. Querías lo mejor para mí.

Yo te quería a ti en mi graduación, en mis estudios, en mi primer trabajo, darte todo. Tal vez hubiera evitado muchas cosas. Si no te hubieras ido, no estaría buscando amor en las personas equivocadas, o quién sabe… tal vez lo digo porque ya no estás. Nunca te dije lo importante que eras para mí.

Cuando te fuiste sí te hice cartas, pero ya para qué. Además, siento que le cogí rabia a mi madre por historias que no sabré si son verdad. Recuerdo las que tú me contabas de ti.

Recuerdo cuando trabajabas hasta tarde y yo te esperaba en un mueble. Siempre me traías algo, lo que fuera. Llegabas y me abrazabas. Te recuerdo cantando mientras hacías las arepas. Recuerdo que me alcahueteabas muchas cosas, pero también me corregías cuando era necesario. Eras el mejor padre del mundo y no me di cuenta.

Amo tus canciones, amo cómo me ayudabas a hacer las tareas, cómo me proyectabas y decías que cuando fuera grande iba a ser toda una empresaria, bonita, exitosa. Ahora estarías tan decepcionado de mí. No sabes cuántos errores he cometido. No me encuentro ni yo misma.

Tengo tantas cosas de las cuales me arrepiento. No sé dónde está mi mamá ahora, pero sé que no la está pasando bien, porque también está con su vida hecha un desastre, al igual que mi rosa 🌹. Ah, y no sabes, también partió tu hermano, mi tío, el único que me recordaba a ti, de lo mucho que se parecía y de lo mucho que lo quería. Y él te extrañó tanto que fue hacerte compañía

Por un tiempo quise ir a acompañarte. Tomé pastillas, pero soy cobarde. Me corté, pero no lo suficiente. No puedo hablar con nadie de esto, pero desde que te fuiste no tengo a dónde ir. Vivo en tu casa, donde compartíamos tanto, pero ya cambió completamente. No me siento parte de la familia.

Tú eras mi única familia. No siento que tenga un lugar. Aún así, no me puedo ir. Me asusta que ya olvide tu voz, que solo te vea en fotos y no recuerde tu rostro.

Tengo cosas que decir, pero te decepcionarían más. Supongo que las escribiré después, porque no me siento lista para desahogar esa parte de mí.

Ya son las 12:34 y aún no puedo dormir. No es la primera vez. A veces es peor. Siempre pienso en ti, en mi futuro, en mi hermana, en que a veces detesto a mi madre, porque sé que fue mala contigo. No nos supo criar, ni siquiera lo hizo. Eso me frustra.

Pero mejor hablemos de ti y de las cosas que te quise decir. ¿Sabes algo? Tengo un recuerdo que no se borra. Yo estaba pequeña y eran días de feria. Recuerdo que había un señor que hacía llaveros de madera y yo quise ayudar. Él me dejó ayudarlo, pero aprovechó el momento para tocarme los senos.

Cómo quisiera que le cortaran las manos. Recuerdo que no supe qué hacer, me quedé en shock. Odio no saber reaccionar. No sé qué hacer cuando algo así pasa y siento que lo estoy permitiendo aunque no quiera.

Recuerdo que pensé en contarte, pero no pude. No sabía cómo, o si le ibas a formar problema y sería peor. Traté de olvidarlo y me fui a ver otras cosas de la feria. Vi un diario y te lo pedí, y me lo diste. Tal vez ahí anoté lo que pasó. Ya es algo que nunca sabrás, así como otras cosas que sucedieron después en mi vida.

Recuerdo que te acompañé en tu trabajo ese día. Estabas en el garaje, llevando papeles y escuchando la radio. Siempre usabas un poncho, botas hermosas que te gustaba cuidar. Siempre andabas en tu cicla. Me dabas un abrazo y le llamabas “el abrazo del oso”. Desde entonces no siento ningún abrazo como el tuyo, tan sincero y lleno de amor.

Ya ni me gusta abrazar a nadie porque no son sinceros. Si vieras cómo está todo ahora… por mi parte, todo mal. No sé qué hacer con mi vida. No sé si llegaré lejos como querías, porque solo quiero morir, aunque no tengo el valor de hacerlo yo.

Así como mi rosa, ella te extraña también. Está muy mal por las decisiones que ha tomado. No hemos sido buenas. A veces quisiera que se me borrara la memoria y empezar de cero, pero siendo sincera, me da rabia no recordar algunas cosas. No me concentro en nada. Nada me sale.

Solo pienso en las cosas malas que he hecho, en lo decepcionado que estarías y en que tengo miedo a fracasar, pero no tengo fuerzas para luchar. Nada me llama la atención.

¿Recuerdas que me gustaba pintar, coser, cantar, leer, dibujar? Pues ya no hago nada de eso. Ya no siento importancia por nada. Te extraño a ti, a mi tío, a mi hermano… extraño mi vida cuando te tenía, cuando solo te esperaba en casa. Te ayudaba a quitarte las botas, contaba el dinero, veíamos TV, escuchábamos música mientras te ayudaba a hacer las árepas y me cantabas canciones.

Me contabas historias, me dabas el beso de las buenas noches, me llevabas a la escuela. Te amo demasiado. Necesito superar tu muerte, pero no puedo. Me siento tan sola sin ti.

Empezamos a ir a la iglesia. Por un tiempo me sentí bien, pero le fallé a Dios, le fallé como te fallé a ti también, y ahora siento que no puedo volver. Quiero intentarlo otra vez, pero mira, siento que recaigo, siento que no puedo salir.

Pero por eso escribo, para buscar la solución. Necesito encontrarla para salir de donde estoy y ayudar a mi rosa, tú sabes de quién hablo, de quien está más destruida que yo, más sola y triste.

Quisiera que me abrazaras ahora mismo, dormir contigo como antes, sentir que te tengo. Tuve sueños horribles después de tu muerte, sueños tan reales que despertaba llorando.

Recuerdo los primeros días después de tu partida. No lloré en frente de nadie, odio hacerlo, pero mira que cuando estoy en cama, de noche, no puedo contenerme.

Te extraño… demasiado.

AHORA QUE?..

Comentarios

No hay comentarios todavía, sé el primero!

Debes iniciar sesión para comentar

Iniciar sesión