Entonces me pregunté, y te pregunté:
¿QUÉ SOMOS?
¿Somos dos casualidades que el destino empujó a encontrarse,
o dos destinos tercos que se negaron a perderse?
¿Somos un error bonito que nadie planeó escribir,
o una historia inevitable que aprendió solo a existir?
No somos promesa, porque las promesas se cumplen o se rompen....
y lo nuestro simplemente se fue quedando en medio.
No somos amor completo,
pero tampoco indiferencia.
Somos algo peor.
Somos ese tipo de historia
que no termina,
pero tampoco empieza de verdad.
Somos las palabras que se quedaron en la garganta,
los mensajes escritos que nunca se enviaron,
las despedidas que fingieron no ser despedidas.
Entonces me pregunté, y te pregunté otra vez:
¿QUÉ SOMOS?
Una pausa en el ruido del mundo,
un refugio contra el ruido,
o solo dos almas curiosas
aprendiendo a no huirse del otro.
Tal vez solo seamos ese instante raro y perfecto
en el que dos personas se miran
y por primera vez sienten que no están solas.
Y la única respuesta
que me dolió lo suficiente como para ser verdad
fue esta:
Somos dos personas
que se encontraron demasiado tarde
para olvidarse.....
y demasiado temprano
para quedarse.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión