mobile isologo
buscar...

proverbios 27:9

elise

Feb 14, 2026

113
proverbios 27:9
Empieza a escribir gratis en quaderno

catorce de febrero, sábado.

seis y dos de la tarde.

en un diciembre lo conocí. tal vez un miércoles o un jueves, mi memoria quizá falle en el intento de hacer presente el día que nuestras vidas chocaron en un acto fortuito. pero–de lo que no podría hacer mi vista gorda, ni aunque me dé vergüenza y quiera ocultarlo bajo el tapete–fue un momento ¡tan cómico! se hizo de una elise acabangada, con pocos ánimos. temo, a veces, que vea constantemente esa chiquilla hundida en dudas, presa de inseguridades, a quien le brindó apoyo. pero lo entendería: maeve es bondadoso, de enorme corazón.

él me escucho llorar, reír, refunfuñar acerca de todo y nada, quejarme sobre el sol, ¡la lluvia! de los honbred–y tantas que pido a Dios no recuerde–; tampoco dejo atrás las veces que le prometí una y otra vez la misma cosilla, día tras día, siendo tan consciente como yo que (estoy segura que él lo sabía) me negaría a mitad de camino. y sin embargo continuó apoyándome cada instante, siendo esa vocecita de la razón, de pensamientos críticos y palabras contundentes.

porque maeve es inteligente.

demasiado. si le vieran hablar, si tan solo tuvieran la oportunidad de conversar un ratito con él sabrían que es un chiquillo singularmente fantástico; siempre sabe que decir–y sí no, encuentra la manera de hacerte llegar su punto de vista de forma agradable, suave, nunca ha sido rudo ni aunque caiga en la desesperación por hacerme entender realidades que me niego a ver–, jamás te sentirás fuera de lugar, ni siquiera te darás cuenta que es un poquito raro, a veces complicado, tan hilarante que dirás: «¿de tanto me he perdido por no conocerlo?»

maeve es maravilloso. es el amigo que todos necesitan en sus vidas.

gracias a Dios, es el mío. mi hermano. aunque no compartamos más que un humor extraño, para mí es como uno: me ha consolado, me ha aconsejado, me ha apoyado en terribles decisiones y cuando no, igual me recibe sin decir más que un «te lo dije».

lo quiero tanto, tantísimo. como Dios me ha enseñado a querer, como sé que soy capaz de querer a mi familia y a mis amigos.

elise

Comentarios

No hay comentarios todavía, sé el primero!

Debes iniciar sesión para comentar

Iniciar sesión