"but to haunt someone is also to be haunted by them.”

supongo que sigo esperanzada a que vuelvas, a que llegues a mi bandeja de entrada cuestionando mis andanzas y desgracias. supongo que el olvidar no está en mis planes a futuro, supongo que me he estancado en el mismo precipicio de siempre nuevamente. sé que en el fondo esta vez el adiós suena a un punto y aparte, pero sabes bien que soy una romántica empedernida que busca aferrarse a los amores caóticos. quiero creer que soy lo suficientemente valiente para no buscarte incluso cuando me estoy muriendo por verte, pero la realidad es que la resignación es todavía más grande que yo. sigo intentando entender porqué nuestro amor marchitó después de cuatro temporadas, porqué nunca puede sobrevivir la tormenta del otoño o el frío del invierno, me pregunto cómo podemos reír y al otro momento rompernos el corazón a pedazos. me pregunto porqué te hago daño y porqué me devuelves el cuchillo para seguir rompiendo con esto. lo siento. siempre lo siento. lo siento cuando estás y cuando te vas. lo siento cuando prometes que te quedarás incluso cuando sé que vuelves para volver a marcharte. prometo que no quería ser ‹esa› persona por la que tuvieras que lamer más de una vez tus heridas del pasado, te prometo que quise ser la bandita que curara el dolor... pero ya ves, las promesas se desvanecen cuando se trata de mí. ni siquiera sé qué te hizo enamorarte de mí; si fue la torpeza, si fueron las mentiras que te dije en mi cumpleaños veintitrés o el efecto del otoño del veintidós. lo único que sé es que ya no sé quién soy ni quién seré. te prometo que no quiero importunarte de nueva cuenta, que mis dedos se quedan quietos cuando encuentro tu número escondido en lo más recóndito de mis archivos. te prometo que nuestras conversaciones se quedaron guardadas bajo llave desde que nos despedimos. mis acciones y palabras muchas veces son contrarias. te amo, pero no quiero verte. quiero verte, pero no quiero amarte. parece que todo el tiempo te estoy hiriendo, que mi rostro puede ser la plaga de la que debes huir y lo entiendo. siempre entiendo. incluso cuando no es mi culpa, cargo con ella. sé que tengo errores y muchas veces meto demás la pata, pero no es intencional, juro que siempre trato de remediar el mal, pero tú me ves como juez del criminal que no puede ser probado inocente. así que me resigno a pensar que nunca fuimos ni seremos. que existimos como una lección del universo, que tu nombre se queda pegado a mi lengua como una pena. que tu existencia será el recuerdo eterno de mis pecados más sagrados. y es que no sé cómo es que el amor simplemente se te impregna como una enfermedad y que no te das cuenta de lo mal que estás hasta que recuerdas cómo era antes. creo que podría amarte incluso cuando claves el cuchillo en mi pecho y saques mi corazón para destruirlo en mis pedazos. creo que, te amo.
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