Todo se vuelve efímero,
sin sentido y sin finalidad.
El té se enfrió y perdió sabor,
al igual que mis ganas de respirar.
Ya no había salida, me sentía
ajena a este mundo e
incomprendida por aquellos
que creí que me entendían y
querían.
Todo se vuelve lejano.
Colgué fotos viejas en mi
armario, para recordar la
calidez de mi niñez.
Mientras disociada de mi realidad.
Ya no sabía que era mentira o
que era verdad.
Solo quería ser amada y escuchada,
pero le pedía mucho a esta sociedad.
Un mártir era ese reloj que me
empujaba a vivir rápido y no
disfrutar de los momentos.
Ahora que lo pienso, no los
recuerdo.
Mi cabeza es un hueco que
trata de llenarse todo el tiempo.
Pues ir lento, tampoco resultó
ser correcto.
Entonces enloquezco, ¿a donde
voy, con quienes voy y para que
voy?
Me preguntaba repetidas veces
pero no encontraba respuesta
alguna.
Elijo las noches para despabilar
en mis sueños eso que tengo
dentro mío, pero que no me
pertenece del todo.
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Morena Cejas
La poesía para mi es la lectura de mi alma y el cristal por el cual veo la vida, por eso me gustaría compartirla con ustedes.Muchas gracias por leer
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