Si hubiera sabido el final
nunca hubiera iniciado la historia.
Dejé incendiar mi alma
como paja que arde.
Y mi corazón marchito
apenas fue testigo
de aquella primavera
en que pareció florecer.
Maldita poesía sin sentido.
Abundante en añadidos,
carente de sentir.
Siempre contra la marea de la rima
y de la métrica perfecta
de los grandes filólogos.
Mírenme.
Soy inerte.
Soy la almohada que sostiene
un cuerpo frágil y roto
en su lecho de muerte.
Y es que,
si hubiera sabido el final,
nunca hubiera iniciado la historia.

Blanca Bermúdez
Escribo para sacar del alma lo que no se puede decir en voz alta. Gracias por leerme. Quédate. Comenta.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión