¿Podrías dejarme dormir en tu cama esta noche? (II)
Oct 20, 2024

he dado por muertas partes esenciales de mi alma, para poder intentar conectar con tu abrazo a medianoche.
y sé que cuando tú mirada se posa en la mía, hay kilómetros que separan la comprensión y la ternura, (mi anhelo)
si apenas me mirás, hay una crueldad tan explícita que invade mi ser en un escozor tan inmenso, que hace que quiera desgarrar mi piel, que mi abrigo sea cualquier otro, menos aquél que me diste al nacer. si viste sangre corriendo por mi cuerpo, y mis coloridas hebras caían al piso, y solo pudiste ofrecer un cinismo desmesurado. si nunca te importó cuando el silencio invade esta casa, que nunca fue hogar, cuando las paredes gritan mis penas, pero mis labios están sellados.
puedo rememorar con anhelo, algún momento lejano en mis veinte años, en dónde tus abrazos estuvieran llenos de ternura, tus ojos de orgullo, y tus manos vacías de esa violencia que ahora te es tan propia, no logro entender tampoco, cuánto de mí me pertenece, si se lo debo a esa violencia, si te lo adeudo a vos, si mi melancolía característica es propia de tu forma de querer, o si viene de mis otras vidas. o si mi propia forma de amar, tan enceguecida y ferviente, tan invasiva y feroz, es algo que estuvo en las clases de vida que impartias. no sé a quién le debo el hecho de que mis cuerdas vocales dejen de funcionar cuando estoy en el mar, y mis gritos se ahogan. y cuándo estoy a pocos pasos de lograr una mirada que encarne la ternura, de repente mis pies se tropiezan, y decides que ya no, que el camino que recorrí ya no me alcanza para merecerla, y otra vez vuelvo a mis notas y vuelvo a las mismas cuatro palabras de siempre:
¿Cuánto vale tu amor?
cuánto más, cuánto más,
qué más,
cómo,
qué me falta
¿que parte de mi cuerpo tengo que sacrificar, entregando la poca pureza que le queda, para conseguir que me dejes dormir en tu casa esta noche?
¿Qué hice para que tomaras esta distancia? hace un parpadeo, yo era tu sol. el dolor pagó derecho de piso en mi pecho, y ya se ha apropiado de todos sus recovecos.
cuánto más necesitás de mí, qué debería hacer, quién debería ser, qué otras partes de mí he de cambiar, de qué color debería ser mi cabello, para que mi imagen sea una semblanza de la tuya a mi edad, mi figura y mi alma deberían ser diminutas, y creo que así me querrias.
la violencia fue la única dialéctica que usaste cuando me viste en crecer, y tu tacto siempre me provocó dolor, al menos desde que mi mente teje pensamientos que se vuelven en infinitos versos, por eso busco lo mismo al intentar desbordar mi corazón de amor por alguien que no tenga mi apellido. dicho esto, creo que para cualquiera en el mundo es evidente, te amo irremediablemente, tus hebras negras y tu piel cobre, tus manos tienen cicatrices, mis ojos dibujan los tuyos, y mi voz es confundida con tus cantos en la iglesia, debo quererte de esta forma, porque nuestras almas estarán cosidas eternamente, y sé que en otra vida, podré ser tu madre, y enseñarte todas las formas de amar que necesitaste al ser una niña.
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