Con tus caricias puedo sentir mi corazón latir después de mucho tiempo.
Puedo saborear las apaciguadas gotas en mis labios que van cayendo con cuidado.
Retengo mi respiración pues temo ahuyentarte, que termines escapando de mi lado.
Sé que mi deseo es egoísta ¿Pero acaso no lo son todos los anhelos?
Me sostenes con tanto cuidado que hasta llego a creerte. Llego a creer que me amas.
Y, por un segundo, yo te amo también. Con libertad, con fuerza, con valentía.
Abro los ojos y suelto el aire que tanto tiempo retuve.
Me sorprendo de que sigas acá y vos simplemente te reís. Yo no sé si reírme también o volver a esconderme.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión