PASIÓN
Se detuvo bajo la copa del frondoso olivar y la observó con sorprendida curiosidad.
Se habían conocido el día en que la causalidad los hizo coincidir en el cardonal lindero a la fábrica de mosaicos, justo cuando los obreros se retiraban a sus casas luego de una larga jornada. Se amaron desde un principio. Él la vio como ése gran amor, y ella como algo imprescindible para su fragorosa vida.
Se encontraban cuando el crepúsculo espabilaba a las flores de la noche y la resolana de los fogones alargaban las sombras. Se observaban desde lejos, y cuando sus ojos se encontraban el mundo se diluía hasta ser solo ellos. Así transcurrieron los días hasta que el verano se transformóó en un herrumbroso anciano. Entonces él no pudo más. Carcomido de pasión, se dirigió al habitual punto de encuentro, pero ella ya no estaba allí. Desesperado, la buscó en el oloroso cenagal, la buscó en el gastado sendero de los obreros de la zafra, la buscó bajo la fronda de los naranjos, también entre las acampanadas flores montunas, en el abrojal de su primera vez juntos, hasta que la encontró apoltronada sobre un tronco seco. Se acercó vacilante hasta que se detuvo para apreciar sus formas íntimas y su verde investidura de reina, mientras ella, con sus grandes y nocturnos ojos, lo esperaba resuelta.
Luego de un instante de contemplación, él avanzó hasta quedar a centímetros de ella. Entonces se enfrascaron en un vertiginoso coito inmortal en el que ambos se sintieron volar. Luego, con su cuerpo ya alivianado, abrazándola feliz, él observó cómo, con parsimonia de amante satisfecha, ella lo devoró lenta y dulcemente…

Roberto Dario Salica
Roberto Darío Salica Escritor de Córdoba, Argentina. A la fecha, ha publicado cinco libros, uno de cuentos para niños, poemas, relatos de la infancia y de relatos fantásticos.
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