Si le digo que quiero mucho, no se asuste usted de mí,
ni huya hacia el lugar más lejano.
Si siente tal intensidad y pareciera falso,
tenga la seguridad de que no es así.
Si digo yo que lo quiero a usted, no se sorprenda,
es lo que evoca, lo que despierta en mi ser.
Si digo que me agrada su compañía,
no se aleje por temor al fracaso.
Si digo que su risa es un refugio,
y sus palabras un faro en la tormenta,
no crea que exagero, que invento historias.
Es que su esencia es como tal.
Si en algún momento siente que debe marcharse,
le ruego no lo haga envuelto en silencio,
que el eco vacío de su ausencia
sería la herida más cruel en mi pecho.
Dígame, por favor, con palabras sinceras,
si su alma, no encuentra cobijo en la mía,
si en sus pasos se dibuja el deseo
de un horizonte donde yo no existo.
No me deje en la sombra de la incertidumbre,
ni permita que el frío de la indiferencia me envuelva.
Prefiero la claridad de sus palabras,
a la agonía de un amor que se disuelve en sombras.
Pero si acaso en su pecho late mi nombre,
si en sus pensamientos soy primavera,
quédese.
Y si finalmente le digo que lo quiero,
entienda que es verdad,
que no es una frase al viento ni un suspiro pasajero.
Es la verdad desnuda de mi alma,
un grito en la oscuridad, un fuego que arde sin cesar.
Y para usted,si le digo que lo
amo...
No me deje con esta desgracia
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión