"Hm-! Vení... Pasá, sentate."
Dije mientras la emoción velada en mi voz me delataba. Me agarraste distraído, desprevenido, como siempre, así que no atiné a hacer más que pararme a medio camino al recibirte con la voz. No pude darte la mano, o más, antes de que te hayas sentado...
"Bueno... Eh... ¿Cómo estás?"
Ya pude ver, detrás de tus ojos, la indignada impaciencia asomando. No podés creer que tengas que volver a estar aquí, a tener esta conversación. Tu gruñido de leve asentimiento, como desganado, me hizo saber que me escuchaste al mismo tiempo que viste la derrota en mis ojos, de nuevo... Acostumbrada a mis miserias, no hubo reacción aparente.
"Sí... Es así, creo yo... Traté esta vez, bueno, trato siempre. Pero en ésta, ah, fue mala leche, te lo juro! Igual ya pasó, total, ya fue..."
No podía mirar a tus ojos penetrantes, apuré mi cortado en silencio... La amargura me ayudó a mantenerme lúcido más no afilado, hace tiempo no lo era.
"No me mires así, eh. Teneme un poco más de respeto porque te juro que intenté, pero claro, ¿Para vos nunca es suficiente, no? Me tenes cansado, no me ayudás con tu actitud de reproche. Sabés que... Bueno, no te odio, pero no te quiero ver-
no nos tenemos que ver tan... ¡Tan seguido!"
Mis palabras no cayeron bien, sus ojos aburridos adquirieron un tono de leve ofensa al mismo tiempo que su nariz se arrugó en disgusto. El mozo vió nuestra leve discusión, para la cual golpeé la punta de mis dedos contra la mesa entre ambos audiblemente, y sabiamente se retiró.
"Bueno... No podemos hacer mucho más, no puedo... ¿¡Te tengo miedo, entendes?! No te quiero cerca... Siempre, por tu culpa, arruino todo. Se convierte en la misma mierda que no salva nada: ¡Apunto a la vieja perfección, me asusto y me termino yendo cuál imbécil!"
Seguí atacando, había empezado tratando de ser amable, para pasar al desgano del animal viejo, sin dientes, que rueda sobre su estómago para entregarse a morir... Ahora, contraataco con desesperación. Su figura aún pristina, me mira por encima del hombro, el mundo a su alrededor adquiría como esa laca vieja, medio apagado, que lo hace ver todo "bien conservado a pesar de los años", depurando esa clase orgullo fétido de autocomplacencia que recuerda al de una cara arrugada en disgusto fingido mientras una voz burlona te recuerda que "Soy mejor que vos en ello, y eso que ni estoy tratando". Era agotador, injuriante de mirar.
"Y... ¡Y es todo tu culpa!"
Señalo con mi dedo al mismo tiempo que ella hace lo mismo hacía mi, con más calma pero igual indignación.
"¡No me dejas crecer... ! ¡Siempre estas esperando por ahí, rondando las esquinas, tratando de cagarme la vida... ! Y te odio por ello, maldita sea la hora en la que me convencí de que lo malo era bueno y que lo bueno era perfecto. Todo se siente como una repetición, nada es nuevo, el final es predecible... ¡Me desespera!"
Me miró, bah, lo que interpreto como su mirada... Y pude cazar el ultimo dejo de decepción en sus ojos antes de que se levante para irse. No tuve la fuerza de decirle nada antes de que ya no esté a la vista. Inútil de todas formas puesto que una disculpa no serviría de nada, y lo que espera de mí es imposible... Por ahora. Supongo que la veré la próxima vez, que será pronto.
"La mosca siempre vuelve a la mierda..."
Un breve suspiro se escapó, la persona que me dijo eso nunca sabrá cuando bien/mal me hizo. No importa, tengo que irme del café, ya tuve mi reunión con la misma de siempre y tengo que esperar hasta la siguiente, veremos que cosas nuevas tiene para decir la próxima.
Por ahora, la extraño.

josee
Blog triple P: Personal, público y pretencioso. // "Me mantengo en mis trece aunque a veces me cruzo con unos cuantos espejos en caída que me reflejan y... ¡Ay, la vida!"
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.
.png-increased-F7Q0qU)
Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión