No me siento bien, no se si está bien lo que voy a escribir. Entonces muchos podrían decir, seguí con lo tuyo y no escribas. No molestes a nadie. Pero siento que tengo que hacerlo y hablar de Noelia. Me golpea como un camión.
De ninguna manera voy a comparar lo que me pasó con lo que pasó Noelia. A mi me violaron pero la cabeza todos los días, me confundieron y destruyeron la capacidad de reacción y mecanismos de defensa. Una vez que ese proceso diario, sistemático, metódico, silencioso tuvo lugar, trajeron a las personas que más quería y otros para participar de un nivel de maltrato y rechazo social inimaginable.
Abuso psicopático, maltrato y humillación laboral, rechazo social después de eso, no quedó una parte de mí que sea mía, no quedó nada al resguardo. Todo fue destruido. Y está escondido tras una campaña de manipulación sobre la base del abuso reactivo que hizo que todos se vayan y que nadie entienda lo que había pasado.
Ya lo relaté muchas veces, lo dije, lo grabé, lo subí, lo analicé, me hice responsable, me tiré la culpa encima de ser merecedora del abuso. Hice de todo. Y el dolor de que no haya quedado nada para vos, no se va.
Cuando mi psiquis estaba a medio romper y yo estaba en una posición de sumisión total él cruzaba la puerta de la oficina, ponía mirada de muerte y pérdida, una mirada que no me voy a olvidar jamás, no decía hola, se ponía al costado mío y me acariciaba la cabeza desde la frente hasta la nuca 1 2 tres veces 4 veces. Varios días seguidos. Casi tres años después mi nuca siente un tirón de pelo y mi mente vuelve instantaneamente a esa escena y lo siente como si lo estuviera viviendo. Yo me quedaba callada y dura, mi cerebro quería escapar y dejar a mi cuerpo ahí. Recién empezaba la jornada laboral, era mi amigo, era mi jefe, yo no lo había supuestamente traicionado. Eso de lo que se hizo la víctima con todo nuestro entorno y fue justificación para el maltrato y el silencio ante el maltrato todavía no había sucedido. Estamos hablando de un toque de pelo, estamos hablando de una humillación laboral, así impacta, no de una violación múltiple y de todas las violencias que tuvo que sufrir Noelia.
No podemos dimensionar, pero tratemos de hacerlo, ¿por qué les pedimos a las personas que queremos que se queden cuando nunca se va el dolor de su cuerpo, cuando no se reconocen a si mísmas? En mi caso en los primeros meses después del abuso no me podía bañar, no me podía mirar al espejo porque nada de lo que veía era internamente mío. ¿Cómo se habrá sentido Noelia todos estos años? ¿Cómo habrá mirado un cuerpo que no le pertenece? ¿Cómo habrá podido resistir sin ser ella?
Es importante entender que la sociedad no entiende el dolor constante, la pérdida del yo y de la identidad, la pérdida de todo tu entorno y las secuelas del maltrato.
Lo traté de explicar muchas veces, de muchas formas a mucha gente y sólo me recuerdo cuando yo no estaba así, cuando yo no había recibido este daño y era una persona "normal". Creo que nunca lo habría entendido, jamás hubiera pensado que mi forma de vivir, de sentir, de transitar la vida iba a ser afectada para siempre, que nunca más iba a poder relacionarme sanamente con nadie, que nunca más iba a poder vivir plenamente. Todo lo que me constituye como ser humano fue violado expuesto humillado y mancillado. ¿Alguien puede entender eso? ¿Alguien puede entender ese nivel de quiebre interno? Para pensar en una vida hay que pensar en dignidad y en justicia. Y las palabras que digo son un 2% de lo que te pasa por adentro. Insisto en que no estoy ni de lejos comparando porque seguramente nonpuedo imaginarncomo ella se sentía al ver todo su cuerpo y entender que ya nada le pertenece, que no hay lugar seguro, que ya no podes conectar con tu integridad humana. En estos momentos siento una desesperación inigualable para tratar de explicarme y tratar de darme a enternder.
¿Avance o retroceso? Está claro que la sociedad tiene mucho que discutir y entender cómo funciona y por sobre todo cómo se esconden los perversos y la crueldad para que las personas a las que les pasa esto puedan tener algo de justicia, algo de acompañamiento de la gente que los conoce. Y aún así podrían vivir. Yo creo que en algunos casos lamentablemente no. Hay muchos casos en dónde los maltratadores, abusadores, perversos, violadores, violentos andan dando vuelta por ahí sin ser juzgados y con su reputación intacta y eso mata, eso destruye a la persona a la que le hicieron eso. Porque objetivamente gana el derecho a la crueldad, a la perversión, a la destrucción completa de un ser humano y pierde el derecho a la vida. Porque te destruyen sin consecuencias y el sistema apoyado en el pacto patriarcal lo permite. Y no estoy hablando de Trump en mi caso es un varón autopercibido de izquierda y con la supuesta voluntad de construir un mundo mejor. Hay mucho en lo que avanzar, hay mucho que discutir.
Pero para las personas que ya estamos muertas, rotas, no podemos seguir nuestros objetivos ni sueños, no podemos vivir dignamente porque nuestra mente y aparato psíquico vuelve a ese lugar y vuelve y vuelve y vuelve y no te deja en paz y no podemos hacer lo que queremos hacer porque el abusador está en el camino, por ejemplo, militar en un partido político al cual llegamos mediante nuestras conclusiones históricas porque él está ahí no le corresponde pero está. Y no podés soportar la impunidad. Es decir, vivir una vida interna nefasta y vivir una vida externa al costado de tu gente y de tus conclusiones históricas. Parece muy racional planteado así. Pero ¿por qué alguien querría que me quede sino puedo vivir plena y dignamente?
Según decía una creadora de contenido feminista que me encanta (Aymé Román) en Holanda está permitida la eutanasía por salud mental. Es dificil pero se puede. Hay que tener un certificado de una un psiquiatra.
¿Avance o retroceso? ¿Una alternativa para quienes ya no tienen alternativa? ¿Saben cuantas veces no sólo me autolesioné sino también fui a la casa de un familiar y tomé un arma para intentar dispararme y no pude hacerlo? ¿Por qué hay que pasar por eso? Es horrible.
Espero no ofender a nadie con esta reflexión. La hace una persona diagnosticada con depresión, trastorno de estrés postraumático y una situación de relativo aislamiento social. Con esto no quiero decir, ah recaudo, lo hago yo. Sino que lo hace alguien que entiende creo un poquito de ese dolor.
Perdón Noelia, perdón a todas, perdón por tan poco, perdón por esta sociedad de mierda dónde la vida, la dignidad y el amor no valen nada. Te querría prometer que vamos a construir un futuro diferente pero... mirá quienes están en la izquierda
Perdón Noelia.
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