En mis sueños te di una rosa,
pero no era cualquier rosa.
Estaba en el medio de una copa de cristal,
como incrustada en el vidrio,
ocultando de alguna forma su belleza
y su verdadero significado.
Me acerqué a ti nerviosa
y pude ver cómo sonreíste apenada,
pero yo, entre mis nervios, lo supe:
estabas en shock.
Un regalo tan hermoso
dado con tanta informalidad de mi parte...
creo que quería minimizar su significado,
un intento pobremente ejecutado.
Tus ojos me miraron algo confusos,
y yo huí.
No quería ver la verdad,
no quería ver en tus ojos la pena de un "no"
que se extendería hasta lo más profundo de mis venas;
una mirada de no corresponder,
un pequeño gesto que me paralizaría
y destrozaría mi ya abollado corazón.
Por eso huí,
dándole poca importancia a aquel llamativo regalo.
Ahora despierta comprendo que,
si bien mis sentimientos hacia ti son luces
que golpean en mi estómago,
no puedo cambiar la realidad de la vida
y las decisiones de la naturaleza.
Agradezco que una princesa como tú
recorra los pasillos para poderte admirar a lo lejos,
pero creo que siempre añoraré la idea
de que las cosas, como las conocemos,
fueran diferentes.

Paulisett
Una lesbiana, Escritora, dramática, amante de la psicología y las películas de terror. Loca por el chocolate, adicta a la poesía y a los buenos libros.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión