Hay algo cruel y devastador en reconocer un eco pero no poder volver al origen, en escuchar una risa que te pertenece nomás en la memoria pero no en el presente, es como ver una sombra que no proyecta cuerpo o como recordar un aroma que ya no existe. Y es que el fantasma de lo que fuimos aún me persigue, sigue por ahí merodeando mis pesadillas y burlándose de mí entre las grietas de lo cotidiano. Y me encuentro rogando en silencio que vuelvas a mí, que regreses al nosotros. A veces pienso que no te extraño a ti sino a la manera en que el mundo cambiaba cuando te reías, como si todo el caos se ordenara por un segundo. No dejes que tu voz me encuentre en medio del ruido solo para recordarme que la perdí.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión