Sin decirte lo mucho que dolía,
te vi partir con mi boca muteada.
Me quedé con unas manos que a tu cuerpo no alcanzaron,
me quedé con una garganta que de tu nombre no hizo un grito.
Ahora febrero, marzo y abril no me serán suficientes.
Ningún mes me alcanzará para partir de este sitio,
el sitio de mi mente que cada detalle extraña,
el sitio de mi mente que extraña a quien de su presencia hizo un olvido.
Me costará otros veinte años aprender a no buscarte,
y ni siquiera así encontraré ese pedazo de mí que se fue contigo.
Si algún día me ves, acércate sin ningún fastidio,
que, tal perro a su amo, sigo esperando tu cariño.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión