Una muerte poética, no muere el poeta cuando se bloquea, no muere cuando su voluntad de escritor se va, no muere aún así se haya perdido su carne y sangre, muere cuando sus versos,sus textos, su voz plasmada en papel, lleno de ideas, deja de tener quien las admire y con el tiempo se arrugan y envejecen en el olvido aquellas páginas gastadas con palabras simples, en un papel común, que vienen dirigidas por un hombre de un corazón llamado y apasionado por la versatilidad de aquellas letras ,pero teniendo en cuenta que las lágrimas más voluminosas aparecen al ocurrir este hecho, cuando el peso de sus palabras es sepultado por el paso del tiempo,es en ese momento en que un poeta pierde el sentido y por consecuente la vida misma...
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