mobile isologo
buscar...

Muchas cosas que quisiera decirte

Era

Sep 17, 2024

122
Empieza a escribir gratis en quaderno

Estoy agotada (pero tengo lo más sincera de todo este proceso) y realmente me parece que ese era el objetivo de todo esto. Agotarme y que hable con vos de cómo me costaste la vida.

Que no hable de vos aprovechandote de la situación vulnerable, jugando con mi mente y emoción como si fuese una botonera a tu entera disposición. Que mi ""inteligencia emocional"" consista en evitar y racionalizar no te da derecho a jugar con mis límites en una situación vulnrable y de poder. Unas de mis primeras experiencias dónde hay que construir parámetros criterios poner todo en cajas. Trataba todo el tiempo de ordenar. Te pedía que no juntemos las cosas pero vos las juntabas igual. Recuerdo cada situación sintiendome y siendo acorralada, persiguiendo mi evitar. Dando una imagen funesta de mi misma bolueando jugando a qué.. tratando de seguirte de edtar a la altura de lenguaje de dar lo mejor de poder hacerlo. ¿había otra forma? ¿Había otra opción? Qué manera de vivir cayendo en trampas. Nunca en mi vida me manipularon de la forma que lo hiciste vos (o teniendo conciencia de eso ahora). Tuviste que romperme el cerebro. Se trata de una compañera, de un trabajo, de una vida, de un sustento, de un ahorro para un viaje. Recuerdo cada humillación, roce. Llegué a estar intimidada, dura. Llegué a la situación de tener la cabeza tan destrozada y vos me gritabas que no entendía y yo me quedaba dura porque tenía miedo de decir algo incorrecto y esto empezó a pasar apenas después que te dijera las cosas. Recuerdo tus palabras vení andate. Sos una rata. Pero vení. Pero andate. Y yo insistía en hablar pero habías roto todo lo que me permitía hacerlo. Y cada vez que hacía un esfuerzo enorme tan grande tan gigante y realmente lograba poner mi atención en otro lugar en esa delicada situación, vos la traías de nuevo y de nuevo y de nuevo hasta dejarme desesperada, sin un momento para parar.

Ya hablé del último triste monento de cordura. Y la verdad que no se ni qué escribiste pero ante la mínima cosa da un ataque y no te puedo ver. Me da terror (y me siento mal porque siento que te voy a lastimar si te lo digo) pero loco.. es cierto y me sacaste la vida. ¿Qué sigue? Un texto sobre incorporación al mundo de los hombres. No puedo vivir con las humillaciones y tomadas de pelo del principio y mucho menos con las del final. Llegaste a darme miedo cuando estaba destrozada de humillación y me maltratabas semana a semana con tus gritos, con los mareos, reforzando todo lo que ya habías hecho la primera parte del año pero al revés. Y estaba ahí hecha una piñtrafa emocional tratando de entender qué mierda pasaba. Y esto fue algo que vos generaste, fue un problema que yo no tenía. Drsarmaste mis mecanismos de razón para estar en el mundo y después me culpaste y maltrataste por ser lo vos habías creado. Toda vez que trataba de tener el control de mi misma y acordar algo con vos para salir los dos bien parados del asunto, pensando incluso en la progresión que me habías mostrado o que entendía que te servía pero vos no. Tenías que tener el control de cada aspecto, de cada variable. No puedo vivir con la humillación de los últimos días. Tampoco puedo vivir habiendo sido la variable de ajuste, una escoba, una cosa cualquiera. Y no quiero seguir nombrando. Me empezaste a destrozar siendo una de las cuatro o cinco personas a las que más le tenía en la vida. Y te lo dije y no era mentira. Me cagaste la vida. Fingiste que esta mierda que estoy describiendo no había pasado. Tu vida intacta siempre en control y a mi me destrozaste cuando me habías sacado las defensas para poder moverme. Recuerdo cuando me maltrataste al otro día después de haber propuesto que nos juntemos todos.. clarísimo me quedó. Fue una de las peores veces, no la peor. No se concibe tanta violencia emocional. Te subo te bajo. Te saco te meto. Te llevo. Te destruyo. Te maltrato. Te engolocino con lo que no tenés idea que necesitás.

Y después haber mentido sobre esto. Haber sido la cuerda más fina (porque me rompiste). Construirte como fardo para sacarte de encima y ponerte a mirar como si no tuvieras nada que ver. Recuerdo como reaccionaba a tus trampas. Como, incluso detrás de un vidrio, a la noche en la esquina de mi casa negué la imbecilidad que estabas diciendo. También me juré no decirle a nadie esas palabras. El punto es que no se puede. Me siento desarmada en todas mis afirmaciones como sujeto. Sin lugar, sin historia, sin compañeros, sin partido, sin proyecto, sin absolutamente nada. No puedo vivir con esto, no me puedo vivir de cualquier manera. No aguanto más las secuelas. Sabés qué hice en el trabajo y cómo me puse. No importa, se trata de no negarlo. Son reales, por más que las intente negar, que las intente disimular para tratar de defender un lugarcito a futuro y cuando me miren mal por cosas injustas mandarlos a la mierda mientras vos te reís y lo abrazás... pero la verdad es que no lo soportaría. Y alivia decirlo por que le estoy perdiendo el miedo.

Y lo que hacés ahora intervenir en un proceso, sacarme la poquita dignidad que me había quedado. Reponerme en este momento y que me corra la bronca por las venas, tratando de borrar tus huellas. Y que haya sido a partir de este mismo problema qur lo hiciste. Tratar de entender de a poco cuando ya está todo perdido, antes no. Me siento la carne del cañon de la bala enfocada a mi propio cuerpo. Me doy asco. No hay nada que no me hayas quitado. Yo no me merecía este trato, este lugar de segunda que vos me diste.

Un viaje, una viaje a la trasparencia. No el viaje que debería estar ansiosa preparando con él juntos planeando nuestro proyecto. Se mete como un alfiler en algún hueco del cerebro.

Y todo esto... sin malas intensiones. También debo ser honesta con algo, sigo esperando que algo de esto no sea real. Sigo esperando que haya no se.. no se qué espero. Una esperanza de vida un hilo que no esté roto. Es el miedo.

Ya no lloro desconsoladamente. Solo por momentos. Simplemente las lágrimas aparecen adentro y se transforman en un ardor que no me deja vivir.

Era

Comentarios

No hay comentarios todavía, sé el primero!

Debes iniciar sesión para comentar

Iniciar sesión