mobile isologo
buscar...

Mordana: El destino sin retorno

Abr 13, 2026

29
Empieza a escribir gratis en quaderno

Mórdana: El Destino sin Retorno

En una ciudad donde las oportunidades escaseaban, un grupo de amigos y familiares soñaba con escapar de la rutina. La falta de dinero los llevó a descargar una aplicación de dudosa reputación llamada SinRastro. Entre ofertas parpadeantes y errores de sistema, apareció un destino que ninguno había escuchado: Mórdana. El precio era tan bajo que, en su desesperación por viajar, ignoraron la lógica y compraron los boletos.

El día del viaje, el aeropuerto los dirigió a una terminal apartada, casi en ruinas. Al abordar, un escalofrío recorrió al grupo; el avión era enorme, pero ellos eran los únicos pasajeros. Dos azafatas de movimientos mecánicos y una palidez enfermiza les indicaron sus asientos.

—El vuelo durará once horas —anunció una voz metálica desde el altavoz—. Descansen.

Poco después del despegue, un sueño profundo y pesado, casi artificial, los dejó inconscientes. A mitad del trayecto, uno de los jóvenes despertó. El silencio era absoluto; ni siquiera se oía el rugido de las turbinas. Caminó hacia la cabina y, al abrir la puerta, el horror lo paralizó: el asiento del piloto estaba vacío y los controles estaban desconectados. Buscó a las azafatas, pero solo encontró sus uniformes vacíos doblados sobre los asientos. Sin embargo, antes de poder gritar, el cansancio lo golpeó nuevamente y cayó al suelo, perdiendo el conocimiento.

 

Al aterrizar, una sacudida los despertó a todos. Estaban en Mórdana. El aeropuerto era moderno, pero carecía de vida; no había pantallas, ni maletas, ni guardias. Al bajar por la rampa, la misma azafata del inicio, ahora con una mirada vacía los despidió con un susurro:  Disfruten su último viaje.

Se instalaron en un hotel cercano donde todo parecía nuevo, pero extrañamente frío. Esa noche, el joven que había visto la cabina vacía no podía dormir. Intentó buscar en el mapa digital de su teléfono para ubicarse, pero el GPS marcaba una mancha negra en medio del océano. Desesperado, entró a un foro de internet usando la red del hotel y buscó Mórdana. Solo encontró un mensaje que databa de hace diez años: Mórdana no es un país, es un error del sistema. Si estás ahí, ya no perteneces a nuestro mundo".

Aterrado, llamó a su madre. La señal era débil y se escuchaba un eco metálico. —Mamá, algo anda mal. Este lugar no existe en los mapas. Mañana buscaremos cómo salir de aquí —le dijo, tratando de calmarla, aunque él mismo estaba temblando.

Pero el mañana nunca llegó de la forma en que esperaban. Las semanas pasaron y la comunicación se cortó permanentemente. En el mundo real, las familias acudieron al aeropuerto, pero les dijeron que ese vuelo nunca figuró en los registros y que la aplicación SinRastro jamás había existido. Pasaron los años. Los archivos policiales se cerraron por falta de pruebas. Lo único que quedó fue el testimonio de la madre, quien asegura que, a veces, cuando hay interferencia en la televisión, cree ver entre la estática la imagen de su hijo, caminando por las calles grises de un país que no existe.

MJEscritor 13/04/2026

 

Mateo Godoy

Comentarios

No hay comentarios todavía, sé el primero!

Debes iniciar sesión para comentar

Iniciar sesión