mobile isologo
buscar...

Mi Jazmin marchito

Camila

Oct 7, 2024

89
Mi Jazmin marchito
Empieza a escribir gratis en quaderno

Nunca antes me había enamorado de alguien como de Jazmin. Recuerdo el día que la vi por primera vez en mi jardin; era como una flor fresca que recién nacía en mi jardín. Su belleza y su olor hacían honor a su nombre; su piel era tan suave y delicada como los pétalos de jazmín. Su sonrisa era contagiosa, y su risa, música para mis oídos. Era la persona más linda que había conocido, y sentí por primera vez amor a primera vista. Me sentí completo, como si hubiera encontrado mi razón de ser.

Odiaba cuando otros hombres se acercaban al jardín a observar a la hermosa flor que conservaba solo para mí. Ella brillaba cuando otros le sonreían, y eso me hacía sentir celoso. Pero aquel día, saber que Mi Jazmin ya no era solo mía, que ahora había otro hombre, me hizo explotar. Sentí una rabia y una desesperación que nunca había sentido antes. Me sentí traicionado, como si ella me hubiera arrebatado algo que me pertenecía.

Desde ese momento, supe que no podía compartir la flor más valiosa de mi jardín. Quería que fuera solo mía, que solo yo pudiera sentir su perfume, que solo yo pudiera tocar sus pétalos. Comencé a observarla, a seguir sus pasos, a escuchar sus conversaciones. Me convencí de que ella me pertenecía, de que era mi propiedad.

Un día, la encontré con él en el jardín. Estaban riendo y hablando, y yo me quedé observándola. Me di cuenta de que ya no era la flor de la que me había enamorado; se estaba marchitando. Él la estaba marchitando por no cuidarla como lo hacía yo. Necesitaba que alguien la cuidara, que la mimara para renacer de nuevo, y eso solo lo podía hacer yo, porque yo era el jardinero.

Ya cansado de no pertenecerme, pensé que si no la podía tener yo, nadie podía. Y fue lo que hice. Mi Jazmin estaba en el jardín, con su aroma tan dulce. En un momento de sorpresa, decidí agarrarla y cortarle el tallo. De él comenzó a salir un líquido, y pude ver cómo la hermosa flor se fue marchitando poco a poco, tomando otro color. Fue como si hubiera arrancado la flor más hermosa del jardín.

Me quedé allí, sosteniendo su cuerpo ya sin vida, sintiendo la culpa y la desesperación que me consumían. Mi Jazmin había muerto, y yo era el responsable. Me sentí como si hubiera destruido algo precioso y delicado, algo que nunca podría recuperar.

Ahora, mi jardín está vacío y silencioso. Mi bella flor ha desaparecido, al igual que todo mi hermoso jardín, que ahora se convirtió en una habitación oscura donde no tengo escapatoria, atrapando mis pensamientos con los barrotes de este lugar. Estoy atrapado aquí con el silencio de la nostalgia y el dolor de la culpa.

Camila Moretti

Camila

Comentarios

No hay comentarios todavía, sé el primero!

Debes iniciar sesión para comentar

Iniciar sesión