Los elefantes volvemos a los huesos de nuestros muertos.
Los elefantes guardamos un minuto de silencio
sobre la cuna de sus cuerpos.
Los elefantes esperamos,
protegemos, cuidamos.
Los elefantes compartimos y deseamos.
Pero lo que en realidad nos hace iguales
es que:
Los elefantes también sufrimos.
Shakespeare escribió:
"[...] Si nos pinchan, ¿No sangramos? [...] Si nos envenenan, ¿No morimos? Y si nos hacen daño, ¿No nos vengaremos?"
Si te gustó este post, considera invitarle un cafecito al escritor
Comprar un cafecito
Daviana Orlok
"Somos como cuerdas ajustadas por la fuerza que tira en diferentes direcciones" . Mi poemario "El monstruo tiene rostro humano" está en Amazon.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión