mobile isologo
buscar...

me voy a dormir.

Jul 13, 2026

59
me voy a dormir.
Empieza a escribir gratis en quaderno

A deshoras espero palabras que sanen, que salven, pero no hay tal salvación para un alma tan impura como la mía.

"Padre, una sola palabra tuya bastará para sanarme."

Pero se descompone lentamente mi geografía interior. Estoy enferma, muy enferma, pero no sé qué es lo que padezco. Entonces no hay cura, y eso no me da miedo; quizá me consuela un poco pensar en el final.

Ojalá vinieras una última vez, una primera.

Dormiría mil años, aun cuando eso implica que, cuando despierte, el mundo como lo conozco no existe. Porque me siento ajena a él. Simplemente no soy de este mundo. Quizá sea de Venus, o de algún lugar donde pueda ser bella, pequeña, como para caber en la palma de una mano, delicada y frágil, pero no como una bomba, sino como una flor.

Deseo no destruir todo a mi paso. Anhelo no marchitar cada cosa que toco.

Quiero un beso y no llega, y ya soy vieja... O quizá no, pero tampoco soy joven.

No soy joven y aún no logro pagar por mi propia vida. No soy joven y aún nadie me ha amado como creo merecerlo, pero sé que no lo merezco. Son ideas de un alma confundida, de un alma que se deshace lentamente en versos en reversa.

Estoy en casa, pero no es un hogar. Estoy en casa, pero tengo frío. Mucho. Demasiado.

Las mariposas quieren abrir mi vientre y decir que nunca hubo algo parecido al amor en mi cuerpo, sino más bien la irremediable necesidad de ser vista, comprendida, abrazada.

No tengo miedo de pensar en el final. Anhelo el final. Lo quiero y lo necesito.

Tengo frío, amor. Curame. Abrazame. Salvame...

Sé que no. Que no podés salvarme. Yo siempre creí que solo tu amor pudo haberme salvado, pero yo, como siempre, no puedo amar ni dejar que me amen.

Sé que el final se acerca y quisiera un poco de piedad. Ternura en finales de semana. Desearía que me acunen como cuando era una niña, que me cuiden tanto como si fuera algo preciado, invaluable, algo que debe ser resguardado con mimo.

Perdón, Padre. Perdón por mis pecados. Sé que no lo merezco. Sé que no merezco que me resguardes bajo tu manto.

Sé que mis errores son irremediables y me duele ser tan torpe.

Perdón, Padre.

Perdóname, porque he pecado.

cordero indefenso

Si te gustó este post, considera invitarle un cafecito al escritor

Comprar un cafecito

Comentarios

No hay comentarios todavía, sé el primero!

Debes iniciar sesión para comentar

Iniciar sesión