Ya que estamos lejos, no me queda más que dirigirme a ti por medio de palabras impresas en esta hoja, así que perdóname si te parece demasiado, si al recibirla abro una herida que intentabas cerrar, solo siento que debo confesar lo que llevo guardado desde días atrás.
Te extraño. Te extraño de una forma que a veces me cuesta reconocer, es como si una parte de mí se hubiera quedado suspendida aquel viernes, en los recuerdos compartidos, en los planes que aún faltaban por organizar y en las cosquillas que experimentaba mi estómago cada vez que sonreías.
Pienso mucho en lo que vivimos, en lo que dejamos atrás y en las palabras llenas de dolor que articulamos esa noche, y aunque el pasado tiene sus heridas, no quiero quedarme atrapado en él, no quiero que ese error sea la única respuesta. No puedo negar que nos equivocamos, pero por primera vez no quiero dejar que el miedo me aparte de ti, no de nuevo, porque no te haces una idea de lo fría que se siente mi habitación desde que no duermes conmigo.
Deseo volver a intentarlo contigo, pero no con la prisa de antes. Esta vez quiero tomar tu manito y caminar despacio, a paso de tortuga, como el arrastre de un caracol en su jardín, sin presiones, con los pies descalzos, aprendiendo cada gesto, cada silencio, cada lenguaje secreto de amor que aún no supimos entender del otro. Quiero escucharte de verdad, quiero que me escuches, y que en ese intercambio de paciencia vayamos tejiendo lo nuestro sin miedo, sin máscaras, sin promesas huecas, que aprendamos nuestro idioma y lo unifiquemos, sin egoísmo, como quién cuida a un gatito vulnerable.
No te voy a prometer la luna ni llenarte de palabras vacías, pero si me lo permites, te prometo mi presencia, mi paciencia y mi intención de construir algo seguro, como si nuestro amor dependiera de la última gardenia en el mundo.
Si decides darme otra oportunidad, la cuidaré como quién sostiene entre sus manos un tesoro perdido, uno frágil y único, uno que ha perdurado en el tiempo después de tantos años y es difícil de encontrar en cualquier lugar, como la historia que compartimos, ¿te parece?, no te pido respuestas inmediatas, solo que leas estas palabras, que a diferencia de las que ya te hice llegar, están llenas de esperanza y certeza de que podemos hacerlo bien esta vez.
Siempre haz sido y siempre serás tú para mí.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

-reduced-ZkaW_m.jpg)
Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión