Hijito mío,
Te van a vender fórmulas para ser feliz.
Pero la felicidad no es un objetivo, es una consecuencia.
Te van a decir que podés, impunemente, descartar todo.
Pero la libertad es ser responsable de tus acciones y sus consecuencias, por mínimas que sean.
Te van a mostrar cómo tener una vida perfecta.
Pero la perfección es Divina, ni las máquinas lo son.
Te van a hablar de ser tu mejor versión.
Pero en vos viven todas las versiones infinitas que un ser humano pueda ser.
Te van a prohibir, mediante ciencia y lógica, vivir como humano,
para que tengas miedo a la vejez y a la muerte.
No fuiste creado para ser perfecto: no es el objetivo de la vida.
No fuiste creado para ser feliz, sino para vivir una vida con significado.
No fuiste creado para vivir solo una versión de la vida, sino para experimentar muchas.
La verdad está al final del camino de la constancia.
Tu único objetivo es no escapar de vivir,
para que cuando ya no puedas hacerlo más,
no te sientas morir, sino trascender,
porque no sos una persona que abandona la vida,
sino alguien que ya hizo todo lo que tenía que hacer,
y ahora solo le toca continuar.
Con todo mi amor,
Mamá.
Si te gustó este post, considera invitarle un cafecito al escritor
Comprar un cafecitoRecomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión