mobile isologo
buscar...

Lo que nos obligaron a callar

Feb 17, 2026

73
Lo que nos obligaron a callar
Empieza a escribir gratis en quaderno

Lo Que Nos Obligaron a Callar

No terminamos porque dejamos de querernos.

Terminamos porque a tu amor no lo dejaron quedarse conmigo

y a mi amor lo obligaron a alejarse del tuyo.

Nos obligaron a soltar algo

que ninguno de los dos quería soltar.

Nos hicieron fingir que era fácil,

que era lo correcto,

como si el corazón entendiera de órdenes.

Y esa última vez,

en la playa,

de día,

con las olas cayendo lento

y mis hermanas riendo a lo lejos,

todo parecía intacto.

El sol tocando tu piel,

el viento moviéndonos el pelo,

la arena pegada a los pies,

y tú mirándome

como si nada pudiera rompernos.

¿Quién diría

que al mes siguiente

mi papá me obligaría

a alejarme de ti?

Que lo que estaba tan vivo

iba a ser arrancado

sin preguntarnos.

Nos despedimos

como si entendiéramos

que no era un “hasta mañana”.

Como si el cuerpo supiera

lo que la boca no quería decir.

Nos abrazamos

más fuerte de lo normal.

Más largo de lo normal.

Solo la luna vio

cómo me abrazaste.

Cómo me besaste

sabiendo, en el fondo,

que probablemente

esa era la última vez

que lo harías.

Solo la luna supo

el amor

que estábamos presenciando.

Un amor pequeño en edad,

pero enorme en intensidad.

Nos prometimos

que íbamos a volver a buscarnos.

Que si la vida

nos encontraba otra vez,

íbamos a intentarlo.

Que no importaba

cuánto tiempo pasara.

Que si estábamos solos,

íbamos a elegirnos otra vez.

Yo me quedé

aferrada a esa promesa

como si fuera lo único

que me quedaba de ti.

Como si fuera un hilo invisible

que todavía nos mantenía unidos.

Cuando te fuiste,

intenté encontrarte

en otras personas.

Intenté encontrar

la forma en la que me mirabas

en otros ojos.

La forma en la que me abrazabas

en otros brazos.

La forma en la que me cuidabas

en otras palabras.

Pero nadie

me escuchaba

como tú.

Nadie

se quedaba conmigo

cuando quería llorar.

Nadie

me hacía sentir

que podía ser yo

sin tener que esconder nada,

sin tener que suavizar mi carácter,

sin tener que medir mis chistes,

sin tener que fingir.

Mientras tú

estabas pasando por cosas

que yo ni siquiera sabía,

mientras estabas cargando dolores

que no pude ver,

yo estaba intentando

llenar el vacío que dejaste

con gente

que nunca iba a ser tú.

Y cuando me enteré

de todo lo que sufriste

cuando yo ya no estaba,

de todo lo que tuviste que cargar

solo,

me dolió distinto.

No me dolió por orgullo.

Me dolió por no haber estado.

Lo único que pensé fue

que debí haber estado ahí.

No para salvarte.

No para cambiar tu historia.

No para decirte qué hacer.

Solo para que no lloraras solo.

Porque para mí

prestarte mi hombro,

como antes lo hacía,

era mucho más importante

que cualquier consejo.

Solo para abrazarte

como lo hacía

cuando el mundo

se te caía encima

y parecía demasiado grande.

Pasaron los años

y traté de convencerme

de que ya te habías ido.

De que no ibas a volver.

De que tenía que empezar de cero.

De que lo nuestro

era solo un recuerdo bonito.

Pero incluso

cuando intentaba querer

a alguien más,

seguías faltando Tú.

Seguía faltando

tu forma de decir buenos días.

Tu forma de quedarte.

Tu forma de hacerme sentir elegida.

Y ahora que volviste

y puedo hablarte otra vez,

no siento nostalgia.

No siento pena.

Siento calma.

Una calma extraña,

profunda,

silenciosa.

Porque ya no tengo que seguir

buscando tu amor

en personas

que no saben quererme

como tú.

Que no saben

demostrarme su amor

como lo hacías tú.

Que no saben

cuidarme

como lo hacías tú.

¿Para qué seguir buscando

ese amor,

ese cariño

que solo tú sabías dar,

Si volví a encontrarte?

Si volví a tener

La oportunidad

De tenerte cerca,

Aunque sea despacio,

Aunque sea paso a paso,

Pero está vez

Porque lo elegimos

Y no porque nos obligaron

A callarlo.

Paloma Vargas

Comentarios

No hay comentarios todavía, sé el primero!

Debes iniciar sesión para comentar

Iniciar sesión