Una inminente ausencia me acecha
como una sombra que crece
silenciosa.
Desearía estar lista,
tomar precauciones absurdas,
como quien intenta sostener
lo inevitable.
Me digo que esta vez no me encontrará desprevenida,
que no será otro golpe ciego
en la penumbra.
Pero no existe forma alguna
de evitarla, de retrasarla.
y aunque ilógicamente
trato de alejarme,
tomar distancia,
protegerme
en un egoísmo instintivo,
me engaño
creyendo que así dolerá menos
el impacto de la pérdida.
Como si algo de eso bastara,
como si la ausencia pudiera domarse,
como si la muerte
no dejara siempre
un vacío interminable,
un eco que resuena,
como una herida abierta
que te alcanza,
se incrusta
y te consume.
Si te gustó este post, considera invitarle un cafecito al escritor
Comprar un cafecito
Cielo Hochberg
No sé por qué siempre que escribo termino hablando de ausencias, de muerte y de amor. Será que quizás son las únicas formas de vida que conozco.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.
.jpg-increased-bmpdpY)
Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión