La lluvia cae sobre la gran ciudad vacía, las gotas frías atraviesan esa herida que creía cerrada, esa herida que se formó al ver tus labios entrelazarse, un rayo cae cercano, sacándome de mí nube cargada, no de agua, de pensamientos y posibilidades, posibilidades que nunca se cumplirán, poemas que nunca se dirán, pensamientos que nunca se irán, la lluvia cae espesa, como las lágrimas que mis ojos apresan y dejan más tarde fluir, te extraño, pero más extraño aquellos poemas que nunca se dirán. ☽︎

Ron.
Porque después de todo he comprendido que lo que el árbol tiene de florido vive de lo que tiene sepultado.
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