El diablo fue a terapia.
Volvió más liviano.
Pero al mismo tiempo
Aún más confundido.
Toda su esencia era
Meramente instrumental.
Juzgar, torturar y castigar;
Coronarse de iniquidad.
Una braza en el cielo de alquitrán.
Una llama fulgurante
Ardía entre todas las demás;
Mucho más brillante.
¿Y si fuese su propio carcelero?
¿Y si se pudiera salvar?
¿Y si se estuviera castigando
al castigar a los demás?
El diablo fue a terapia.
Derribó de su celda los muros.
Dejó entrar la luz del alba y recordó
Que ella existe hasta en los seres más oscuros.
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