Mi psicóloga me pidió escribirte otra vez.
Una carta.
Otra de las muchas no entregadas.
¿era enserio
¿Cuándo dijiste que ibas enserio?
Me dejaste al borde del puente,
Me dueles tanto
Que la tristeza no cabe en mi cuerpo
Cada vena, cada arteria
Al punto de estallar
¿Cómo lo que algo que alguna vez me hacía feliz?
¿YA NO EXISTE?
Me quedé en casa con mis cosas.
Mi cuarto estaba destruido,
Como mi mente últimamente.
Me pidió escribirte una carta.
Otra de las muchas no enviadas.
Tengo dos tabacos franceses.
Esperando una ocasión especial.
Es hoy
Escribirte a ti lo es.
A veces pienso que no sería tan duro conmigo.
Si mi piel fuera más bronceada,
Resplandeciente bajo el sol de la peninsula.
Si mi padre fuera carpintero.
Tal vez...
Tal vez lo es,
Porque solo soy un mueble más en esta puta casa.
Pero no.
Mi padre hace ladrillo, construye casas,
Funde el metal,
amasa,
hace pan,
Prepara el desayuno, la cena, el cafe.
Y mi piel no es bronceada
Y por más que quiera
Yo no
no
ni el
No soy el.
Tal vez tuvimos solo siete noches.
No lo se.
No las conte.
¿Cómo habría podido?
Quizá fueron seis.
¿O nueve?
pero volveran
Como el más largo amor.
Cuatro o cinco noches como esas
Podrían vivirse toda una vida.
No vale la pena que sepas.
Que al final del día, cuando llego a casa.
Me tiro en el suelo
Mirando el cielo
Buscando una estrella diferente cada noche.
para rezarle,
Para pedirle que vuelvas conmigo.
Me siento perdido,
Perdí la esperanza de que volvieras.
No viniste a buscarme ni en la peor mala noche.
Y sí lo hiciste.
No lo hiciste lo suficientemente bien.
No me encontraste.
No te encontré,
Porque solo soy un relicario vacío.
¿Dónde guardan los rezos que Dios olvidó?
grite, rogué, suplique
que no me olvidaras,
Noche tras noche.
Incluso si el cielo cayera sobre mí.
Él también lloró por mi.
Mientras yo me arrastraba como un perro sin dueño.
Porque el hambre duele más.
¿O me dueles tú?
He pensado en buscarte.
¿Pero qué derecho tengo yo?
a irrumpir en tu vida,
a obligarte a amarme,
a sentirte culpable
Del amor inútil que te tengo.
Todo lo que quiero lo tengo.
Las marcas europeas de nicho se pelean por mi.
P. Me espera con los brazos abiertos.
Y una poderosa e increíble mujer quiere tenerme en su equipo.
¿Pero de qué sirve si tú no me quieres escuchar?
No logro entender cómo no fui suficiente para ti.
No logro entenderlo, PUTA MADRE.
He pensado en huir lejos,
No porque no pueda manejar esta ciudad como si fuera
mi propio coche,
Sí, ¿no?, porque estás tú.
Y eso basta para querer huir lo más lejos posible.
Tal vez alguna ciudad en Europa me espera,
Egipto ya se cansó de hacerlo.
No importa.
Porque esta ciudad es un dolor cronico
Que cada maldito día se incruste cada vez más en mi pecho.
Solo queda un tabaco y las cenizas del otro
No queda nada.
Ya no queda nada mas
Que yo.
Mirando tus fotos en mi teléfono
Esperando que una se mueva,
Deseando que parpadees,
Que digas mi nombre
QUE VUELVAS A DECIR MI MALDITO NOMBRE OTRA VEZ
Como si yo aún existiera.
Deseando que vuelvas a mí aunque sea un momento.
Por favor, quédate un instante mas
Hasta que el aire vuelva a ser mio.
No digas que estaré bien
Porque no lo estoy.
Porque me perdí
Cuando te perdí.
De: Efren Zamora
Para: Tú, tú sabes quién eres.
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