mobile isologo
buscar...

LA SOLEDAD DE TENERTE🥀🌙

Paola z0

Jun 18, 2026

94
LA SOLEDAD DE TENERTE🥀🌙
Empieza a escribir gratis en quaderno

Tus "te amo" pesaban menos que tu ausencia

Qué extraño es descubrir que quien juró cuidarte

fue quien más veces te hizo sentir sola.

Qué extraño es darte cuenta

de que la persona que prometiĂł ser tu refugio

terminó convirtiéndose en la tormenta

que más lágrimas te arrancó.

Y lo más triste de esta historia

no es todo el daño que me has hecho.

Lo más triste

es que todavĂ­a sigues aquĂ­.

Sigues viviendo en mis pensamientos,

en mis desvelos,

en cada canciĂłn que me recuerda a nosotros,

en cada rincón donde imaginé un futuro que nunca llegó.

Porque me duele dejarte.

Me duele aceptar que tal vez todo este tiempo

he estado amando a una versiĂłn de ti

que solo existĂ­a dentro de mi cabeza.

Me duele reconocer

que me aferré con todas mis fuerzas

a alguien que nunca se aferrĂł a mĂ­ de la misma manera.

Pero claro,

me acostumbré a esperar lo que nunca pensabas dar.

Tu tiempo.

Tus ganas.

Tu interés.

Tu presencia.

Me acostumbré a conformarme con migajas

mientras fingĂ­a que eran banquetes.

A celebrar pequeños momentos

porque eran lo Ăşnico que recibĂ­a de ti.

A sentirme afortunada

por recibir un poco de atenciĂłn

cuando lo que realmente merecĂ­a

era amor completo.

Nunca habĂ­a tiempo para mĂ­.

Siempre existía algo más urgente.

Algo más importante.

Algo que ocupaba el lugar que yo deseaba tener.

Y yo sonreĂ­a.

Yo decĂ­a que te entendĂ­a.

Yo decĂ­a que estaba bien.

Porque el amor tiene una forma cruel

de enseñarte a disfrazar tus heridas.

Y mientras más me dolía,

más intentaba convencerme

de que todo era normal.

Porque admitir que me estabas lastimando

significaba aceptar que quizás no me querías

como yo te querĂ­a a ti.

Y esa verdad me aterraba.

Porque mientras yo contaba los minutos para hablar contigo,

tĂş parecĂ­as no notar cuando pasaban dĂ­as

sin demostrarme que te importaba.

Mientras yo buscaba cualquier excusa para verte,

tĂş parecĂ­as encontrar cualquier excusa para no hacerlo.

Mientras yo aprendĂ­a cada detalle de ti,

tĂş olvidabas cosas que para mĂ­ eran importantes.

Y aun asĂ­,

seguí quedándome.

Porque el corazĂłn es terco.

Porque el amor a veces se convierte en una prisiĂłn

de la que uno mismo no sabe escapar.

Porque una parte de mĂ­ seguĂ­a creyendo

que algĂşn dĂ­a despertarĂ­as

y me amarías de la manera en que yo siempre te amé.

Pero el tiempo pasĂł.

Y con él llegaron las dudas.

Las noches llorando en silencio.

Las preguntas que nunca tuvieron respuesta.

Las veces que tuve que fingir que estaba bien

cuando por dentro me estaba rompiendo.

Y fue entonces cuando aprendĂ­ a leer tu indiferencia

mejor que tus palabras.

Porque las palabras son fáciles.

Cualquiera puede decir "te amo".

Cualquiera puede prometer quedarse.

Cualquiera puede jurar que jamás te hará daño.

Lo difĂ­cil

es demostrarlo.

Lo difĂ­cil

es elegir a alguien todos los dĂ­as.

Lo difĂ­cil

es hacer sentir amado a quien dices amar.

Y tĂş nunca entendiste eso.

O quizás sí lo entendiste,

pero nunca te importĂł lo suficiente.

TodavĂ­a recuerdo todas las veces

que me sentĂ­ sola estando contigo.

Y no existe soledad más dolorosa que esa.

Porque cuando estás sola de verdad,

al menos sabes que no hay nadie a tu lado.

Pero cuando tienes a alguien cerca

y aun asĂ­ te sientes abandonada,

el vacĂ­o duele el doble.

Duele mirarte y no encontrarte.

Duele hablarte y sentir que no me escuchas.

Duele abrazarte y seguir sintiendo frĂ­o.

Duele amarte

y sentir que ese amor rebota contra una pared.

A veces me pregunto

si alguna vez notaste cuánto lloré por ti.

Cuántas veces tuve que morderme los labios

para no decirte todo lo que me dolĂ­a.

Cuántas veces me acosté con el corazón roto

esperando un mensaje tuyo que nunca llegĂł.

Cuántas veces me culpé a mí misma

por errores que nunca fueron mĂ­os.

Y es que cuando amas demasiado,

terminas creyendo que cualquier problema

es culpa tuya.

Te conviertes en juez de tus propias heridas.

Y comienzas a pensar que si duele tanto,

debe ser porque no estás haciendo suficiente.

Pero ahora entiendo algo.

No era falta de amor de mi parte.

Era falta de amor de la tuya.

Porque yo di todo lo que tenĂ­a.

Te entregué mis días felices,

mis inseguridades,

mis sueños,

mis miedos,

mis ganas de quedarme.

Y aun asĂ­ no fue suficiente.

Porque nunca podrás llenar

el vacĂ­o de alguien que no quiere ser llenado.

Quizás algún día les cuente nuestra historia a mis amigas.

Y cuando termine,

ellas me dirán algo que siempre me negué a escuchar:

"El amor no duele.

Duele insistir donde no te eligen."

Y tendrán razón.

Porque el amor verdadero no te hace sentir invisible.

No te obliga a mendigar atenciĂłn.

No te hace preguntarte cada noche

si todavĂ­a le importas a la persona que amas.

El amor verdadero te abraza,

te cuida,

te escucha,

te hace sentir hogar.

Y yo pasé demasiado tiempo

intentando construir un hogar

en un lugar donde nunca fui bienvenida.

Aun asĂ­,

hay una parte de mĂ­ que sigue aquĂ­.

Esperando.

Esperando que cambies.

Esperando que abras las puertas de tu corazĂłn.

Esperando encontrar aquella chispa

que alguna vez creĂ­ ver en tus ojos.

Pero cada dĂ­a que pasa

esa esperanza pesa más que la realidad.

Y la realidad es simple.

La realidad es dolorosa.

La realidad es que tus acciones

siempre gritaron más fuerte que tus palabras.

Y por más que intenté ignorarlo,

por más que quise creer en nosotros,

por más que luché por mantenernos vivos,

comprendĂ­ que tus "te amo"

pesaban menos

que tu ausencia.

Paola.z

Paola z0

Comentarios

No hay comentarios todavía, sé el primero!

Debes iniciar sesiĂłn para comentar

Iniciar sesiĂłn