La princesa y el gitano
Hace años, supo llegar a una aldea de los Cárpatos una caravana de gitanos trayendo un espectáculo que incluía saltimbanquis, magia e ilusionismo. Al enterarse de la novedad, los lugareños acudieron a la primera función, donde presenciaron admirados las extraordinarias rutinas que los artistas realizaban con gran maestría. Fue tanta su fama, que la novedad llegó a oídos de los moradores del palacio real; y así, una tibia noche de verano, la corte en pleno acudió a presenciar aquel notable espectáculo.
Entre la real comitiva se encontraba la joven y bella princesa Astadolfa, que desde el inicio del espectáculo quedó maravillada, no por los malabares y el histrionismo de los artistas, sino por la prodigiosa música que interpretaba un joven gitano con su mágico violín. Luego de la función, la princesa quiso conocer al músico para felicitarlo; al verlo sintió que su corazón se detenía, mientras que el muchacho, en lugar de una princesa, vio en Astadolfa a una criatura de fábula, a una mujer para amar el resto de su vida. Cuando sus miradas se encontraron, ambos se vieron atravesados por el más fatal de los sentimientos: el amor.
Luego de aquel encuentro ambos ya no fueron los mismos: el gitano solo interpretaba la melodía que le recordaba a la princesa, mientras que Astadolfa recorría suspirando los jardines del palacio, tratando de reconocer algún sonido que le recordara al del mágico violín. El amor entre ellos era intangible, intempestivo y sufrido en soledad. Cansados de la injusta distancia, una noche la princesa huyó del palacio, el violinista abandonó el campamento gitano y se internaron en la foresta, buscándose a ciegas hasta coincidir en un claro del bosque donde quedaron inmóviles, contemplándose en silencio. De pronto corrieron a los brazos del otro, y al abrazarse se transformaron en un pequeño árbol celeste que brilló intermitente.
Cuentan ahora los lugareños, que en las noches de verano suele oirse la música de un violín, que procede de un árbol mágico, nacido del amor de una princesa y su gitano… y que la brisa nocturna acompaña sutilmente desde lo más profundo del bosque encantado.

Roberto Dario Salica
Roberto Darío Salica Escritor de Córdoba, Argentina. A la fecha, ha publicado cinco libros, uno de cuentos para niños, poemas, relatos de la infancia y de relatos fantásticos.
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