mobile isologo
buscar...

La predisposición de los cuerpos

virginia

Jan 23, 2026

1.5k
 La predisposición de los cuerpos
Empieza a escribir gratis en quaderno

Hay en el lenguaje del cortejo algo que tiene que ver con la ofrenda. Con el acto irremediable de regalar a quien genera alegría. Dar sin esperar nada a cambio. Solo por el gusto inevitable de devolverle a alguien la satisfacción que genera. No se puede hacer otra cosa frente al placer de complacer minimamente a una persona que produce belleza, porque resignifica el cotidiano aunque ni siquiera lo sepa. La ofrenda es eso: agradecimiento.

Algunas cosas no tiene explicación porque no se pueden entender con el intelecto, pero si uno observa el encuentro de dos infancias cuando se miran por primera vez y saben que van a jugar juntas, lo primero que hacen es ofrecerse los juguetes, darse sus cosas, mostrárselas, compartirlas. Después se sientan una al lado de la otra sin hablar, primero porque aún no saben, y segundo porque el agrado es anterior al lenguaje y compartir la cercanía se vuelve algo necesario.

Federico Falco cita en “Los llanos” una frase de Kristeva y Sollers: dos personas que se enamoran son dos infancias que se entienden mutuamente.

Olivia me genera una profunda alegría. Me activa una ternura propia de la infancia, la que suele permanecer dormida en la edad adulta. 

No sé mucho. Está con alguien y yo me estoy separando.

Los encuentros son sin compromiso, porque no podemos tomar uno antes de conocernos. Tenemos que mirarnos un tiempo largo, escucharnos. No hay apuro, todo el tiempo con ella es disfrute. La observo lento, disfruto la cercanía, el accidente del tacto, la predisposición de los cuerpos al hablar.

Hay algo muy satisfactorio en observar el objeto de amor, leerlo, prestarle atención, aprender sus ritmos, dejarse guiar por el aroma ineludible que se desprende del deseo cuando es recíproco, porque funciona como mapa.

Uno cree cuando es joven que la cúspide de la emoción con una persona es la intimidad sexual. Sin embargo cuando crece se da cuenta de que es lo último en lo que se piensa cuando la atracción es fuerte, porque cuando alguien habla puede volverse tan exquisito que el deseo es acumulativo y se almacena enardecido para tensar el cuerpo en su mayor esplendor. "El acto erótico se equipara al acto de escribir o hablar" para Cristina Peri Rossi. Y la intimidad física se convierte entonces en algo magnífico después de lo magnífico, porque es una continiudidad de la conversación, solamente que con los cuerpos. Una sensación donde uno elige permanecer por la satisfacción enorme de sentir lo acogedor que puede ser el otro en sus diferentes formas cálidas y envolventes de cautivarnos.

Yo no sé si el amor es algo para siempre o un viaje momentáneo, pero desde que la conozco tengo ganas de sentarme cerca de ella. Olivia selecciona las palabras con cuidado, como si cada una de ellas detectara la herida y la tocara para que caiga, como esos acupunturistas que saben dónde pinchar para desinflamar los órganos.

Llega un momento en la vida en el que una persona reconoce con claridad por qué elegiría a otra, lo siente en todo el cuerpo. Entonces las relaciones anteriores adquieren carácter de preámbulo, porque la prepararon para aprender a dar y a recibir amor de una forma cuidadosa.

Si es verdad que los amores maduros se reconocen porque generan tranquilidad y no una intensidad momentánea, su cercanía me incita a la serenidad. A que algo bueno está llegando, como el augurio de la felicidad anticipada. Una sensación desconocida hasta entonces, porque resignifica la vida: una serenidad que tiene mas que ver con la alegría que con la mera tranquilidad y el silencio.

Yo no puedo asegurarle que le voy a dar más felicidad que otra persona, ni irrumpir en su vida para desplazar a alguien si es lo que elige. Pero no tengo dudas de que si su interés es tan fuerte como el mío, inevitablemente nos vamos a encontrar porque el deseo de coincidir es una energía tan poderosa que redirecciona todo el tiempo al cuerpo hacia la verdad, que es redireccionarlo hacia lo significativo.

Tampoco quiero competir con sus amores porque el amor no puede ser nunca una competencia. Cualquier persona que la ame se vuelve inmediatamente alguien a quien querer porque sabe cosas de ella que a mí me encantaría saber.

Por lo pronto me arrimo con cuidado, una separación está llena de tormentas y aunque su voz me serene, respeto su relación y recibo de ella lo que me quiera dar, mostrándole interés para que no dude de mi deseo de acercamiento. Continúo con mi vida sabiendo que si efectivamente ella también está sintiendo la energía constante de algo que se mueve aunque permanezca quieto, va a buscar el encuentro cuando los tiempos sean más prósperos para coincidir y menos para esperar.

Si dos personas se eligen no es solamente porque no pueden evitarlo, sino fundamentalmente porque no quieren evitarlo. Porque saben que hay cosas que no pasan a menudo, y el magnetismo de lo verdadero impacta y es inevitable. No pueden evitar gravitarse porque se encantan. No quieren dejar de acercarse mutuamente. No se necesitan: se eligen. Y a veces uno es capaz de reconocer inmediatamente cuando conoce a alguien que va a querer cerca siempre.




virginia

Comentarios

No hay comentarios todavía, sé el primero!

Debes iniciar sesión para comentar

Iniciar sesión